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Con la raza Dorper, Salta se posiciona en el mercado de carne de oveja

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Agustín Arias es un criador local con rebaños en General Güemes, Metán, Anta y la Patagonia que presentó sus animales en Expoagro, donde concentró el interés de productores de todo el país.

Cuatro años atrás Agustín Arias vio en las ovejas Dorper una interesante variable para la producción pecuaria. Familiarizado con la raza a partir de un trabajo que estaba realizando en la Patagonia, decidió invertir en estos ovinos. “En la Patagonia conocí gente que ya trabajaba con esta raza, ahí empecé los trámites para importar animales y hoy estoy en El Bordo produciendo y criando, haciendo absorción de otras razas con Dorper”, contó Arias sobre sus inicios en este segmento de la ganadería.
El productor tiene por un lado la cabaña en El Bordo -departamento General Güemes-, donde hace los planteles de machos y hembras para armar los futuros rebaños. A su vez cuenta con planteles o rodeos generales en Metán, Las Lajitas, Joaquín V. González y la Patagonia. “El proyecto es bastante grande y ambicioso. Hoy estoy en las 1.000 madres para producir carne en cantidad en Salta, primero para abastecer la provincia y después pensar en el resto”, detalló, refiriéndose a la posibilidad de vender a otras zonas del país y al extranjero.
Arias sorteó con éxito una prueba de fuego durante la última edición de Expoagro, una de las muestras más importantes del campo argentino que este año cumplió 10 años. “Fue algo realmente impresionante, fue una suerte haber podido participar en este momento de quiebre anímico en la gente de campo, había mucho entusiasmo y muchas ganas de invertir. Para mí en particular fue una gran sorpresa el interés en la raza”, contó sobre su experiencia en la muestra.
“Tuvimos un gran número de visitas en el stand, con muchísimas consultas. Hubo gente de Santa Cruz, Buenos Aires, Santa Fe, Bolivia…”, enumeró, y completó: “Se mostró mucho, los criadores de otras razas también se interesaron, las ventas fueron muy buenas, con buenos precios y mucha agilidad”.
Para quienes no conocen la raza, Arias explicó que “el Dorper si uno lo quisiera comparar con una vaca, podría llegar a ser como un Brangus o un Braford. Es un animal sintético, con características propias, y adaptado a zonas cálidas”.
“Eso no quita que haya en todo el mundo. Es la raza que más viene creciendo a nivel mundial y lo que se busca -básicamente- es la producción de carne, tener en muy poco tiempo un cordero semi-pesado, aprovechando su ritmo de crecimiento. A los tres o cuatro meses de vida, al momento del destete, uno obtiene una carcasa de 15 a 20 kilos de carne. Es un animal que llega casi a duplicar los kilos de la madre en solo un año de vida”, detalló.
Otras de las ventajas que presentan los corderos Dorper es la precocidad de la raza: “A los diez meses un animal ya es fértil, tiene celo durante todo el año, con lo que se pueden acomodar los servicios o la cosecha de corderos de acuerdo a la demanda y necesidad del mercado y la posibilidad de cada uno de los campos. Normalmente las otras razas tienen una gran concentración de celos en la primavera y el otoño”, resaltó Agustín.
El criador indicó además que la oveja Dorper es un animal “de fácil manejo. No es grande, por lo cual en poco tiempo se lo puede engordar. Eso permite que uno llegue con un animal muy tierno y con muy buena cantidad de carne a los tres o cuatro meses, momento en que se puede obtener de 12 a 15 kilos de carne para el asador”.
“La carne de cordero es muy sana, muy rica en Omega 3 y bastante magra, de gran terneza y con un marmoleo especial, que le da un sabor característico”, destacó.
La raza Dorper, por un lado, tiene gran adaptación a climas duros (soportan temperaturas que van de los 15 grados bajo cero a los 55 grados) y, por otro lado, facilita las tareas del criador. Por ser una raza carnicera y un animal con muy poca lana, al no tener que esquilar se reducen costos y se facilita su manejo.
Esta raza de oveja se cría además en Chaco, Formosa, Entre Ríos y Buenos Aires, “y hay muchísimo interés de una gran cantidad de productores en todo el país”, afirmó Arias basado en su experiencia en Expoagro.
El objetivo del criador salteño a mediano y largo plazo está puesto en llegar concretar envíos al exterior: “La carne de cordero tranquilamente puede ser exportada, hay mercado. Prácticamente en todos los países del mundo y todas las razas consumen la carne de cordero; los musulmanes, los judíos, los hindúes, los católicos, todos”, detalló.
“Además –agregó- en muchos países, como México, Estados Unidos, Egipto e India los consumos son muy altos; en algunos países se habla de hasta 27 kilos de carne de cordero por persona por año, cuando en Argentina estamos en 300 gramos anuales por habitante”.
Arias proyecta crecer en volumen para, en el largo plazo, “tener una integración vertical con una planta de faena en la zona de Güemes y en la de Anta”.
Sostiene que “hoy hay reglas más claras, lo que ayuda mucho a la hora de producir. Creo que va a haber un sinceramiento, una economía más real, con menos subsidios, donde empiecen a valer más el esfuerzo, la capacitación y la inversión en tecnología”.
“Por otro lado se puede esperar una apertura del comercio exterior de Argentina hacia afuera y viceversa y eso nos puede llevar a que nuestras carnes, sobre todo las vacunas, empiecen a valorizarse más afuera y tengamos que mejorar nuestra canasta de carnes de consumo interno; o sea, tiene que entrar la carne de cordero a suplantar a la de vaca como lo hizo en su momento el pollo y el cerdo”, analizó.
Finalmente, consideró que “las políticas del Gobierno provincial están bien encaminadas, pero siempre se puede mejorar, sobre todo en cuanto a la agilidad. Creo que hay una gran oportunidad que debemos aprovechar, el horizonte para esta actividad es bueno”.

Fuente: Dossier Empresario

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