La miel de uva Tahuainti se comercializa mayormente en Salta, pero ya desembarcó en otras provincias. Su productora busca sumarle nuevos sabores y atractivo.
Gabriela Soledad Taglioli es la propietaria de Tahuainti, un emprendimiento familiar dedicado a la producción de miel de uva, un original producto regional que busca ganar su espacio entre los consumidores salteños. “Mi papá comenzó haciendo la miel de uva en Cafayate. Él es ingeniero agrónomo y le gusta muchísimo la cocina. Entonces, comenzó a experimentar diferentes técnicas hasta que perfeccionó la receta. Yo aprendí de él”, explicó a Dossier Empresario. Hace 10 años, ella se lanzó a producir y comercializar la miel de uva en Salta, pero rápidamente se dio cuenta que podía sumarle otros sabores para ampliar la lista de alternativas a ofrecer.
“Pensé cuales podían ser las mejores opciones, y me terminé inclinando por los arándanos y frutos del bosque, que junto a la miel de uva combinan muy bien y además ofrecen un aporte nutricional único. Además, es una opción que encaja muy bien en el mercado de productos gourmet” relató Taglioli. Los buenos resultados obtenidos la animaron a seguir experimentando. Con la mirada puesta siempre en ofrecer un alimento rico en nutrientes, creó luego un segundo sabor: miel de uva con chía y quinoa. Y al poco tiempo llegó una tercera alternativa: miel de uva con almendras, nueces y maníes picados. “Todos son una excelente alternativa de postre para quienes eligen una alimentación vegana”, agregó.
La siguiente variedad de miel de uva nació por accidente. Una vaina de ají cayó dentro de un frasco destapado y, cuando ella lo encontró, quedó atrapada por el sabor. Para darle color a cada frasco, al ají le sumó granos de pimienta. Luego, como muchos clientes le decían que usaban esa variedad para condimentar carnes, decidió sumarle mostaza dulce. El resultado: un adobo sensacional para carnes de cerdo y pollo. Recientemente comenzó a vender la miel de uva acompañada de aceitunas verdes, y asegura que está preparando el lanzamiento de una alternativa que incluye cebollas caramelizadas con jengibre y cáscara de limón.
Las semillas de uva que eran hasta hace un tiempo un desecho del proceso productivo, encontraron también un nuevo uso. “Comencé a averiguar acerca de sus propiedades y encontré datos muy interesantes, así que decidió molerlas y las vendo en bolsitas. El polvo que se obtiene tiene propiedades antioxidantes, un alto porcentaje de Omega 3 y vitaminas, y evita enfermedades como el ACV y la artrosis, disminuye las alergias y los problemas de vista. Ofrece un aporte nutricional excelente, y tiene una gran aceptación entre la gente” resumió.
Después de mucho trabajo de posicionamiento, hoy los productos de Tahuainti se venden los fines de semana en el Paseo de los Artesanos de la Balcarce y en algunos locales de artículos regionales. Las ferias de las que participó Taglioli le permitieron encontrar también algunos puntos de venta en Buenos Aires, Jujuy y Tucumán. “Es difícil posicionar un producto como el nuestro, pero las ferias y las redes sociales son de enorme ayuda. Esperamos poder seguir creciendo”, concluyó.









