La zona de Paseo Güemes y Vicente López empezó tímidamente con un par de confiterías hace algunos años, hoy se multiplicaron y se proyectan más locales para el buen gusto de los salteños.
El centro quedó chico, la Balcarce se colmó y los salteños tienden a ser más exigentes. Estos son algunos de los motivos que promovieron nuevas visiones empresariales. Impulsores de Salta avizoraron la zona de Paseo Güemes y Vicente López (y un poco más allá) como un polo gastronómico atractivo, variado y de calidad.
Con más iluminación y mayor movimiento peatonal y de tránsito, este nuevo corredor de locales gastronómicos se muestra de día y de noche con una importante cantidad de personas disfrutando de un buen plato o tomando un café o un trago.
Uno de los pioneros en ver a esta zona como redituable y atractiva fue “el café de Carlitos, en las cinco esquinas” y más tarde sería el Café del Tiempo, diría Martín Otero, socio propietario de Rey Carancho.
Hace más de un año, Otero junto a Franco Sacchetti, proyectaron un espacio para disfrutar de día, tarde y noche y para todo público. La esquina de Vicente López y el Paseo fue donde embarcaron e hicieron una importante inversión para que el lugar sea vistoso y brinde confort al cliente: Rey Carancho es su nombre. “Estamos muy contentos, fue un acierto la inversión que le dedicamos; la esquina no está redituando a tanto esfuerzo”, manifestó Oreto, quien además dijo que, más allá del éxito de hoy, “el desafío es diario y es mejorar el servicio día a día hasta llegar a la excelencia para que la gente se vaya cien por ciento satisfecha y lograr que vuelva”.
Según explicó, la idea de Rey Carancho es brindar todas las variantes de la gastronomía, “desde la cafetería, los menú ejecutivos para la gente que tiene que seguir trabajando, la merienda para los jóvenes y, a la noche, una cena particular y el bar que está bueno”.
El Café del Tiempo también lo demuestra. Las mesas en la vereda con amigos, parejas o compañeros de trabajo y una pizarra que anuncia el menú “tres pasos” todos los días dan realzan esta equina.
Al igual que Otero, el propietario de Café del Tiempo, Lucas Urtasun, vio “saturado” el corredor Balcarce y encontró en el Paseo Güemes una buena alternativa para ofrecer alta gastronomía a los salteños. Este joven empresario de Salta comentó que en el resto bar puso “toda su expresión”. “La idea fue hacer un macrocentro con una propuesta gastronómica más amplia, así nació este Café, por eso nació sin espectáculo. A la mañana viene mucha gente a desayunar, al mediodía a almorzar vienen gerentes de distintos lugares y se hacen muchas reuniones de trabajo, que nada tiene que ver con lo nocturno”, detalló.
Además adelantó uno de sus proyectos: expender la parte de confitería. “El año pasado desarrollamos la franquicia y estamos fusionándonos con una empresa de Buenos Aires para invertir toldos con carcelería y café de distintas partes del mundo”, contó Urtasun.
El empresario además vio en la zona un crecimiento sin pausa, y no solo como polo gastronómico, sino inmobiliariamente: “se activaron muchas propiedades que estaban abandonadas”, advirtió.
De esta manera, el lugar creció para todos. Y tal vez esto fue en virtud de quienes podrían verse como competidores pero sin embargo se consideran “cooperadores”, en los que se apoyan y se ayudan para que la zona mantenga su atractivo y consiga más seguridad.
Fuente: La Gaceta Salta









