Es el socio gerente de Metalobra en el Parque Industrial. Desde allí proveen a diferentes provincias maquinarias para obras de construcción.
Su mayor desafío fue hacerse cargo a los 23 años del negocio familiar. “Aprendí a los golpes el negocio. Dejé la facultad de arquitectura cuando falleció mi papá y me puse al frente. Por suerte hubo gente que me supo transmitir el negocio: un capataz que trabajaba con mi viejo y mi mamá, por ejemplo”, cuenta Mariano Gay desde su escritorio en el Parque Industrial de Salta.
Su padre, fue Juan José Gay, visionario y pionero industrial que “hacía siete mil cosas a la vez”, recuerda Mariano. Gay emprendió la ferretería, que ahora maneja uno de sus hijos, y Mariano quedó a cargo de Metalobra. “En los negocios aprendimos perdiendo, ganando, soñando y charlando”.
Desde el 2006 trabaja en la fábrica de materiales de la construcción vendiendo a provincias como Neuquén, Córdoba, San Juan, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, Tucumán y Jujuy, cerca de 20 productos que fabrican enteramente en Salta. “Nos enfocamos en hacer hormigoneras, pero ahora se está vendiendo mucho las máquinas para haces bloques y adoquines. Son muy pocos los que hacen estas máquinas en Argentina”, enfatiza.
“La disciplina vale más que el conocimiento”
Las 30 personas que trabajan en la fábrica, emprendieron la ruta con varias piedras en el camino. “Nos resultó difícil encontrar gente especializada que trabaje en el rubro porque hay que capacitarla. Si vos me decís que tenés disciplina para trabajar, prefiero eso. La disciplina vale más que el conocimiento”, recalca Mariano.
La sorpresa al hacerse cargo de esta empresa fue encontrarse con gente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, quienes se ubicaron tiempo atrás en el Parque Industrial para hacer asesorías a las empresas como parte de un programa nacional. “Se acercaron y les dimos un espacio. Al principio estaba reacio a recibir ayuda, pero los resultados fueron increíbles, ya se lo recomendé a mucha gente”, cuenta Mariano Gay entusiasmado.
“El INTI trabaja con la Unión Europea, trajeron dos asesores empresariales de España uno especializado en empresas familiares y otro en costos. Dos personas súper capacitadas con muchos títulos. Les contamos la historia de la familia y cómo trabajamos. Una vez que trabajaron con el área gerencial, empezaron a trabajar con los operarios. Antes de irse me dejaron cinco items para implementar. La verdad es que eran medio complicados, pero dijimos: lo hagamos. Me costó financieramente y tiempo, pero me dieron resultados inmediatos. Seguimos trabajando hasta el día de hoy”.
¿Cómo ven al nuevo gobierno nacional en relación a su empresa?
“Lo poco que se percibe es que está todo más tranquilo. Los precios están más estables. Antes a veces los precios de los proveedores que estaban atados al dólar, cambiaban de una semana a la otra y eso intentábamos no trasladárselo a nuestros clientes, pero era una pérdida para nosotros. Cada dos o tres meses evaluábamos cambiar los precios. Ahora siento que está todo mucho más controlado”, finaliza Mariano.
Fuente: La Gaceta Salta









