El gerente general de Aguas del Norte, Normando Fleming, explicó los desafíos que enfrenta la compañía desde su reestatización y los cambios que tendrá el servicio.
La reestatización de la ex Aguas de Salta y su transformación en Aguas del Norte representó un cambio profundo de filosofía empresaria. “El servicio de agua dejó de tener un fin de lucro para convertirse en un servicio que, antes que el criterio económico, tiene como fin último la salud de los salteños”, explicó a Dossier Empresario el gerente general de la compañía, Normando Fleming. El joven ingeniero detalló que eso implicó convertirse en responsables directos del servicio –que antes se tercerizaba- para garantizar el acceso al agua potable de toda la población. Para alcanzar ese objetivo, contó que la empresa definió un plan a largo plazo para trabajar sobre dos frentes: por un lado, la gestión de la oferta de agua; y por el otro, la gestión de la demanda.
En materia de oferta, detalló que “estamos trabajando para cambiar la matriz del agua en Salta. Actualmente el 70% del agua que distribuimos es subterránea, obtenida a través de 370 pozos en toda la provincia; y sólo el 30% es agua superficial, obtenida de ríos y arroyos. Si bien el agua subterránea tiene ventajas como la calidad, también tiene desventajas como la posibilidad de hacer un uso irracional y de terminar secando las napas. Además, tiene un enorme costo; de hecho somos el principal cliente de Edesa en toda la provincia”.
Luego explicó que “para dejar de depender del agua subterránea debemos realizar fuertes inversiones. El mayor problema que tenemos en la mayoría de las cuencas es que hay mucha agua superficial durante cuatro meses, y poca el resto del año. Pero esta situación se puede revertir realizando un manejo integral de cuencas, que a través de obras pequeñas y baratas disminuya la velocidad del agua en el arranque, y nos permita desarrollar reservas útiles durante todo el año. Para este objetivo, estamos trabajando en forma conjunta varios organismos, y seguramente en poco tiempo vamos a comenzar con este tipo de acciones”, reveló.
Al hablar de la gestión de la demanda, Fleming consideró esencial avanzar en lo que se técnicamente se denomina “recuento de agua no contabilizada”, es decir, lo que se pierde desde la fuente de agua hasta la canilla. “Necesitamos medir para poder identificar las fugas y ser más eficientes, pero hoy no podemos hacerlo porque no tenemos ni macro ni micro medidores; y apenas el 20% de los clientes tiene medidores domiciliarios”, comentó el gerente. Y para romper un mito, comentó que “los medidores no son un recurso recaudatorio, sino una herramienta para mejorar el servicio. Hoy, frente a dos consumos estándar, paga menos el que tiene medidor”.
A continuación admitió que “sabemos que tenemos grandes ineficiencias por la obsolescencia de la red y por la falta de planificación y el crecimiento desordenado de las redes. Por eso ahora estamos haciendo un trabajo más coordinado tanto para reemplazar las redes más antiguas como para organizar el futuro de la ciudad a través de la planificación urbana”.
Fleming resaltó además que “estamos trabajando mucho en campañas de concientización. Nuestra campaña publicitaria recibió premios y nuestro programa educativo Custodios del Agua ya impactó en más de 50.000 chicos en toda la provincia. El Programa de Control de Derroches aplicó más de 2.000 multas y logró que no haya reincidentes”.
En materia de obras, contó que “hemos encarado un Plan Director con una inversión de 3.000 millones de pesos en 20 años para recuperar la infraestructura existente y desarrollar la que nos falta”. Admitió sin embargo que la recaudación, estimada en 400 millones de pesos, es insuficiente para balancear la economía de la empresa. “Hoy recaudamos por tarifa entre el 75% y el 80% del costo operativo, sin incluir las inversiones, que las realiza el Estado provincial”, señaló, y reconoció que “existe un atraso tarifario por el desfasaje en los costos”. A pesar de ello, indicó que se va a seguir trabajando para ser cada vez más eficientes. “Estamos trabajando en ese sentido, con inversiones en automatismo, telemetría e informatización. Sabemos que hay mucho por hacer en lo comercial, económico, operativo y también ambiental. Pero sabemos hacia dónde vamos y lo hacemos con nuestro mayor compromiso”, concluyó.









