El martes a partir del mediodía integrantes de las 26 comunidades originarias del departamento Rivadavia iniciaron un corte sobre la ruta nacional N° 81, a la altura del ingreso a Coronel Juan Solá (más conocido como Morillo), en Rivadavia Banda Norte, ante los reiterados incumplimientos de los compromisos que fueron tomados por Vertúa, la empresa a cargo del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA).
En el caso de los vehículos particulares, estos contarían con paso cada una o dos horas de corte. Pero aquellos vehículos de Vertúa estaban varados. Ayer ya eran 60 los camiones de la empresa que se encontraban apostados en la ruta, y en un momento hicieron el contra corte a las comunidades, disponiendo así un corte total en la ruta a lo cual se sumaba máxima tensión.
Desde la empresa se había comprometido el pago de “becas” a algunas familias de las 26 comunidades, a fin de ayudar en la situación social en la cual se encuentran inmersas. El referente del corte, Miguel Arias, contó a Nuevo Diario que el compromiso establecía la posibilidad de contar con 80 becas para algunas de las familias originarias.
El compromiso indicaba que el pago se haría los primeros días de julio. Pero nunca llegó. Al menos para ellos. Pues tanto Arias, como el presidente del Concejo Deliberante, Paulino Guerrero, y puesteros criollos de la zona, coincidieron en señalar que otro grupo que solicitó los beneficios pudo obtenerlos. En este caso señalaron que el grupo tenía vinculación política con el electo intendente de Morillo, Atta Gerala.
La situación también se pudo ver más al norte, donde la empresa habría otorgado 350 becas a las comunidades que responden a Indalecio Calermo.
El conocimiento de estas situaciones es el que impulsó el malestar de las comunidades que cortaron la ruta y que dijeron continuarían con la medida hasta obtener respuestas.
“Por ahora no llegaron las obras o al menos no nos notificaron”, dijo el secretario de Energía de la Provincia, Flavio Aguilera, al indicar que el tema se encuentra con la mediación de la Secretaría de Relaciones Institucionales, a cargo de Federico Hanne. Indicó que es necesario entender que una vez que la empresa inicie los trabajos, se prevé un cupo de hasta 500 personas en todo Salta. En la zona, en tanto, la demanda de trabajo fue expresada por 2.200 personas.
Ruta sin arreglo
Por su parte, los pobladores criollos insistieron con el destrozo que generó la empresa sobre la ruta provincial N° 134, que es de tierra. Desde Vialidad de la Provincia se había asegurado que la empresa pasó las máquinas a fin de arreglar el camino. “Nunca lo hicieron”, contó ayer Lucía Ruiz, dirigente campesina, al indicar que es imposible pasar a los parajes cercanos en vehículo ante la cantidad de pozos y tierra suelta que existe.
Fuente: Nuevo Diario de Salta









