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El Parque Industrial de Mosconi no tiene mejoras ni inversiones

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El Parque Industrial de Mosconi sigue sin levantar vuelo desde el 7 de marzo de 2011, cuando en su inauguración el Gobierno provincial había anunciado inversiones por 10 millones de pesos para dotarlo de todos los servicios básicos y posibilitar que cumpliera el fin para el que fue creado.

“Fue creado” es un decir porque, en realidad, la intención era utilizar un predio de 49 hectáreas que había pertenecido a YPF para apuntalar empresas de la región. Tras la privatización de las empresas del Estado, esas instalaciones fueron cedidas sin costo alguno al municipio que, a su vez, las transfirió a la Provincia con la intención de que ésta le cediera el medio centenar de empresas de servicios que desocupados del sector conformaron bajo la figura de cooperativas.
En los tres años transcurridos desde su inauguración, las mejoras de los servicios básicos como agua, electricidad, gas y teléfono nunca se ejecutaron. Lo único que conformó fue lo que el Gobierno provincial denominó “Ente Autárquico Parque Industrial General Mosconi”. Según la ley provincial de creación de estos entes, quien debía presidirlo era el intendente de Mosconi, pero la Provincia designó a uno de sus funcionarios en ese cargo.
Vuelta de página
Para el acto de inauguración que presidió el gobernador Juan Manuel Urtubey hace poco más de tres años, lo que se hizo en el predio fue poco menos que una burla: se pintó la barrera de ingreso, se colocó un banner del Gobierno de la Provincia y se instaló una escasa iluminación en no más de 300 metros del Parque Industrial que dan a la ruta nacional 34. El sistema funcionó solamente para el acto.
Más cuestionamientos aún despierta el hecho de que la Provincia, que recibió del municipio esas 49 hectáreas cedidas originariamente por YPF, quiera cobrarles los lotes a las empresas de servicios que están instaladas en el predio desde hace años. En la mayoría de los casos, llevan allí más de 22 años.
Esta situación adquiere una particular relevancia, porque el incipiente Parque Industrial de Mosconi -salvo las instalaciones de la cerealera Desdelsur- solo tiene pequeñas empresas de servicios conformadas por desocupados de YPF. Y la existencia de todas estas cooperativas se sustenta alrededor de la actividad hidrocarburífera, que en los últimos seis años vio caer más de la mitad de la producción gasífera de los yacimientos del departamento San Martín, en un derrumbe que ya dejó a centenares de operarios y a decenas de pequeñas y medianas empresas sin trabajo.
Un paisaje desolador
Las imágenes que muestra el predio de 49 hectáreas, que antes, e inclusive después de la privatización de YPF albergaba a cerca de 1.500 trabajadores- son más que elocuentes. El abandono y la desidia reflejan en el Parque Industrial la realidad de poblaciones íntegras del norte provincial, como General Mosconi, a las que solo les llega el relato, el discurso de los funcionarios, pero rara vez las inversiones y mucho menos la reactivación.

“Trabajaban 1.200 y quedamos 200”
Diego Olima, de Dakar Servicios, señaló que algunos ocupantes “ya compraron los lotes que ocupan al este de la ruta 34 (el predio se extiende sobre ambos costados del camino nacional), mientras que otros han pedido financiamiento a la misma Provincia para poder comprarlos. Muchos estamos muy escasos de recursos por la falta de actividad de nuestras empresas, pero estoy seguro de que nadie que ocupe un predio quiere irse de este lugar. Hay muchos que están acá desde hace más de 20 años, y lo que prima es el interés de ser propietarios del lugar en el que trabajamos, pero en los últimos años hay tal parate de la actividad hidrocarburífera que la situación económica de las empresas es muy difícil. En este Parque llegaron a trabajar más de 1.200 personas, pero hoy en total no debemos ser ni 200. Por eso nuestra esperanza no es solo ser dueños sino también buscar a nivel nacional las posibilidades de que alguna vez se instalen empresas para generar fuentes de empleo en la zona”.
Olima coincidió con Carlos Soria en que “la inversión realizada en este parque no superó los $500 mil. Estamos trabajando para gestionar ante quienes corresponda para que el voltaje que nos llega de la red eléctrica sea el más adecuado, para contar con una línea que llegue del acueducto y para tener más seguridad y alumbrado público al costado de la ruta nacional 34. Creemos que nos deben escuchar como corresponde y, a pesar de lo difícil de la situación por la que atravesamos, seguiremos golpeando las puertas que sean necesarias para que alguna vez este Parque Industrial sea un verdadero polo de desarrollo, para que se instalen nuevas empresas y para que hayan muchos mosconenses trabajando”. Olima, como muchos norteños, quiere que alguna vez lo que hoy es sólo un relato se transforme en realidad.
La instalación de empresas, una ilusión
Los funcionarios que fueron puestos en el Ente Autárquico no tuvieron la visión ni la capacidad para generar las condiciones para que el Parque de General Mosconi se constituyera en un “polo de desarrollo”, como lo prometió el Gobierno en el acto de inauguración.
Ninguna empresa nueva se instaló en ese lugar, porque carece de los servicios básicos.
Ni una pequeña fábrica de agua gasificada podría instalarse allí, ya que ni la presión del agua corriente es la adecuada, ni los voltajes de electricidad alcanzarían para hacer funcionar alguna máquina industrial.
Tampoco hubo capacidad de gestión para facilitar que las pequeñas empresas pudieran tener acceso a líneas de crédito para crecer en capacidad de servicios, y ni siquiera para que compren los terrenos que la Provincia pretende venderles, como si se tratara de un lugar con servicios de primer nivel.
Fueron los mismos titulares de las empresas de servicios los que desde hace varios años hicieron gestiones, a nivel nacional y provincial, para que el predio cuente con los servicios en los que supuestamente la Provincia iba a invertir $10 millones, tres años atrás.
La piedra basal
“Acá el Gobierno hizo una parte del cercado perimetral, pusieron una piedra fundamental, algunos focos que solo se utilizaron el día del acto porque nunca más los volvieron a prender y algunos arreglitos más. Esa fue toda la obra. De ahí no se supo absolutamente más nada”, puntualizó Carlos Soria. El lleva en el predio industrial 52 años, contando los que cumplió como empleado de YPF y las más de dos décadas que lleva como desvinculado y trabajador de la empresa de servicios GM. “Lo que sabemos es que el Gobierno quiere vender a cada una de las empresas los lotes que ocupamos desde hace tantísimos años, cuando lo que corresponde es que así como ellos no pagaron, nos cedan a nosotros cada terreno”, afirmó.

Fuente: Cristina Carrazán, El Tribuno

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