La Cerámica del Norte es una empresa que nació en 1936 y está posicionada entre las tres mejores del país.
Juan José Soler es presidente de la Cerámica del Norte, pero tiene una visión amplia de lo que sucedió en la Argentina en los últimos años, especialmente en épocas de crisis. “A lo largo de la historia económica, los períodos de estancamiento fueron más largo que los de crecimiento”, argumenta. Sin embargo, la empresa que dirige con una política de austeridad y paulatino crecimiento se fortaleció con el paso de los años. “Esta es una actividad que se asienta sobre tres patas fundamentales: la escala de producción, recursos humanos y tecnología”, destaca. En un diálogo con El Tribuno, explicó las claves del éxito para perdurar en el tiempo.
Todos dicen “espero que el año que viene sea mejor”, ¿qué me puede decir del 2013?
Para nosotros fue trascendental porque inauguramos la tercera planta con una inversión importante para tener un incremento de la producción. La crisis del 2001 nos encontró consolidados y esa actitud nos dio la posibilidad de que al momento que empezó la reactivación, nosotros empezamos a generar nuevas inversiones. Esto nos permitió realizar una segunda planta que se terminó en el 2008. Luego vino una tercera planta que finalizó en julio de 2013 y ahora comenzamos la cuarta planta que tenemos previsto inaugurarla para el 2015.
¿La producción creció a ese ritmo?
Tuvimos un crecimiento exponencial con una empresa netamente consolidada y que se encuentra entre las 3 primeras del rubro a nivel nacional. Nosotros proyectamos lo que era nuestra producción en 2008, con 16 millones de ladrillos huecos por año, pasando a una producción de 50 millones en 2013 y con una expectativa de estar entre 75 y 80 millones en el 2015.
¿Se posicionaron en otras provincias?
Crecimos en el NOA. Estamos tomando el cien por ciento de lo que es el mercado de Salta y Jujuy, considerándolo como una sola unidad operativa. Ahora apuntamos hacia Tucumán donde nuestras expectativas son cubrir en el corto plazo un 70% del mercado, destacando que estamos aproximadamente entre un 45 y 50%. Por otra parte, logramos un notable avance hacia la parte oeste del país, en Catamarca, La Rioja y con una penetración fuerte en el centro a través de Santiago del Estero, norte de Santa Fe y con una buena llegada a la Mesopotamia, es decir, Formosa, Corriente y Entre Ríos.
Podría decirse que “Desde Salta hacia el país”?
Una idea era generar plantas en distintas regiones del país, apuntando a los grandes centros de consumo por la incidencia del flete, asegurándonos así una manera de estar cerca de la demanda y tener prácticamente colocado el producto, pero nosotros apostamos a la otra decisión: consolidar un gran polo cerámico en Salta. La provincia representa un 2 o un 3% en todo, en coparticipación federal, en desarrollo industrial. Nuestro sector significa el 14% que es un número significativo y una vez concluida la cuarta planta vamos a estar aproximadamente entre el 18 y el 20% de la producción nacional.
¿La cuarta planta ya dejó de ser un desafío?
Todo lo que significa la construcción de la obra civil está lanzada, tenemos la parte de pavimento listo y, a partir de los próximos días, empezaremos a montar las naves industriales que serán igual que la planta tres, unas naves de aproximadamente 15 mil metros cuadrados. Creo que la empresa fue transformando en realidad lo que en los años 30 o 40 fue un sueño. Nacimos en el 36 siendo una planta muy chica, una industria artesanal, luego hubo un desarrollo importante en los años 50, destacando que en los años 70 también se produjo un cambio fuerte.
¿El balance es altamente positivo?
Es positivo porque pasamos por todas las crisis que la Argentina sufrió a partir del 30. A nadie escapa que con todas las vicisitudes que pasó Argentina, durante los cuales los años de crecimiento fueron muy bajos, en comparación con los años recesivos, el problema fue muy difícil. Esta fue una empresa que fue sorteando todos los escollos con esfuerzo, dedicación y trabajo, y allí incluyo a todos los que formamos parte de esta empresa convertida en una gran familia.
Fuente: El Tribuno









