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El dólar paralelo se escapó hasta $ 10,45 pero Moreno le pidió a la City que vuelva a $ 6,50

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“Es más bueno que Lassie, ladra, pero no muerde”. Esa frase se ubica, distraída, sobre la foto del perro que desde un portarretrato vigila la escena en el despacho de Guillermo Moreno. Néstor Kirchner fue quien se refirió a él en esos términos y desde entonces la frase ha encontrado un lugar sobre la mesa ratona, junto a los cuadros de Perón y el propio Kirchner.

Dicen que estaba de buen humor o lo que, en su caso, podría considerarse como una manifestación de complacencia. Nadie dijo si estaba escuchando ópera. Incluso si en ese momento sonaba, de fondo, Andrea Bocelli y su “con te partiro”, a pesar de que en sus ratos de relax lo utiliza. ¿Qué quería reuniéndose con banqueros de la city?
El primero en entrar fue Alfredo Piano, el decano titular del Banco Piano que uno puede aún hoy ver detrás del mostrador en la casa matriz de la entidad sobre San Martin y Corrientes. Con sus 85 años a cuestas, Piano es ya un conocedor de los ritos que acompañan la visita a Moreno. La ocasión daba: el dólar blue había tocado los $ 10,50 (después cerró en los $ 10,45) y la brecha con los $ 5,22 del oficial asciende a 100%. El saludo es cordial pero la mirada sigue siendo dura. Sin embargo, por primera vez, Moreno le agradece: “Vos sabés Alfredo que te estoy agradecido porque cada vez que te llamo, venís…”, le dijo.
“Moreno no pidió que el dólar negro baje a $6,50, aunque manifestó que ‘su idea’ es que la divisa norteamericana cotice en ese valor; fue una reunión normal, como cualquier otra, para ver qué nos había parecido el tema del blanqueo. Después comentó que su idea era que el dólar ilegal estuviera en $6,50”, dice Piano.
Eso sí, casi como si se tratara del director técnico de un equipo que pelea el descenso, pidió optimismo. “Hay que empujar el plan y los bonos, y espero que ustedes me ayuden a hacerlo”, dicen que dijo Moreno.
Después fue el turno de Federico Tomasevich, el titular de Puente, que hace un mes vendió la casa de bolsa y se quedó con el negocio de la banca de inversión, con quien Moreno también compartió su visión del nuevo plan y la implementación de la campaña de blanqueo. Según pudo saber El Cronista, el dato saliente es que el Gobierno buscará – incluso a través de las mesas de dinero – que el CEDIN gane aceptación en la plaza informal del dólar, para que con el tiempo reemplace al blue. Un banquero lo resume: “como no hay oferta de dólares, el precio sube. Cuando haya oferta de CEDIN, el Gobierno dice que entonces eso va a cambiar”.
Para ello necesita de la colaboración de las mesas de dinero, que son, junto a los bancos, los que lo harán circular. Anoche las dudas estaban puestas en qué grado de flexibilidad tendrán estos títulos y si los potenciales demandantes del dólar blue podrían verse tentados a comprar estas emisiones para obtener algún beneficio extra en el mercado.

Fuente: Latin American Invest

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