Con más de un mes de demora, el fisco difundió un déficit en febrero de $526,3 millones. El resultado primario fue superavitario en $ 204 millones, pero hubo déficit financiero. En el bimestre, el rojo acumula $ 2.108,8 millones.
Por Natalia Donato (El Cronista)
Como ya es usual, el Gobierno difundió el superávit fiscal de febrero con cuarenta días de demora y confirmó así el deterioro fiscal que se agrava todos los meses y que ya no logra disimular con recursos de otros organismos. Con un salto en el nivel de gasto de diez puntos porcentuales por sobre el ritmo de enero creció 36,6% interanual contra 25,3% del mes anterior, el fisco obtuvo en el segundo mes del año un tibio superávit primario de $ 204 millones y un rojo financiero de $ 526,3 millones. De esta manera, el primer bimestre del año cerró con un déficit fiscal de $ 2.108,8 millones.
En este contexto, y frente a un escenario de elecciones en el que lo último que haría el Gobierno es moderar el gasto, la estrategia será abultar los ingresos, que en febrero mostraron una suba de 26,3%, similar al ritmo que venía registrado los meses previos. Incluso, el fisco ya comenzó a dar señales de que subirá la presión tributaria por donde pueda para intentar recaudar más. Por un lado, dispuso mediante la resolución general 3.492 que la AFIP puede presumir que quienes cuentan con ingresos brutos anuales superiores a los $ 500.000 y quienes tengan un patrimonio mayor a $ 305.000 tienen personal doméstico, choferes y demás empleados en relación de dependencia de los hogares, por lo que el fisco les exigirá pagar los aportes por esos trabajadores (ver pág. 3).
Además, la AFIP continuará con su política de control de la evasión de forma más estricta. En este sentido, el organismo informó ayer que la Justicia Federal ordenó continuar con las investigaciones a la firma Molinos Río de la Plata por presunta evasión tributaria. La AFIP señaló mediante un comunicado que la Sala I de la Cámara Federal de San Martín ordenó seguir con la investigación contra la alimenticia por la utilización fraudulenta que la empresa hizo del Convenio de Doble Imposición entre la Argentina y Chile.
Caja debilitada
El Gobierno ya comenzó el 2013 con los números fiscales fuertemente afectados. El año pasado, aún contabilizando los recursos del Banco Central y de la ANSeS que vienen utilizando para maquillar el resultado, el rojo fiscal alcanzó los $ 55.564 millones y el 2012 fue el primer año de la era kirchnerista en el que hubo déficit primario de $ 4.374 millones.
En enero, el fisco mostró excedente primario, de $815,7 millones, pero el resultado luego del pago de los intereses de la deuda fue negativo en $ 1.582,5 millones.
Con los $ 526,3 millones de rojo fiscal de febrero, el bimestre cerró con un déficit financiero de $ 2.108,8 millones.
La caja de febrero fue magra aún con los recursos del organismo que dirigen Mercedes Marcó del Pont y Diego Bossio, que sumaron $ 3.235,6 millones $ 2.448,1 millones del BCRA y $ 679,9 millones del organismo previsional y que evitaron que el Gobierno tenga que mostrar déficit primario.
Durante el segundo mes del año, los ingresos corrientes treparon a los $ 48.393,6 millones, mientras que los gastos totales
ascendieron a los $ 48.920,8 millones.
En cuanto a las erogaciones de capital, treparon a los $ 5.549,5 millones y mostraron así un crecimiento de 32% respecto del mismo período del año pasado.
Las transferencias de capital a las provincias fondos destinados a obras crecieron 46% en febrero, lo que demuestra que el Gobierno mantuvo la práctica de privilegiar los giros discrecionales a las distintas jurisdicciones, en un año electoral.
Por otra parte, el Gobierno difundirá la recaudación de abril, que según estimaciones preliminares se ubicaría en el orden de los $ 60.000 millones. Las proyecciones prevén un crecimiento por encima del 20% con relación a los $ 49.435,9 millones que se obtuvieron en abril del 2012. El alza estaría motorizado por IVA, Ganancias, y Seguridad Social y se vería acotado por la caída en los volúmenes de comercio exterior que afectan el nivel de retenciones y los derechos de importación.
En los tres primeros meses del año, la recaudación impositiva logró mantenerse con un crecimiento promedio del 25%, aunque desacelerándose. Mientras que en enero los ingresos impositivos exhibieron una suba interanual de 27,2%, ese porcentaje se redujo a 24,3% en febrero para cerrar en 24,6% en marzo.









