Cámaras empresarias y colegios profesionales serán convocados la otra semana para debatir los cambios al Código Fiscal. Esos sectores reúnen fundamentos técnicos para voltear la suba de impuestos que impulsa el Ejecutivo provincial.
La oposición de varias cámaras empresarias y de instituciones profesionales obligó al Ejecutivo provincial a dar marcha atrás sobre el proyecto de ley que en diciembre pasado envió a la Cámara de Diputados para la modificación del Código Fiscal, texto que ahora aceptó revisar y consensuar con los que se sienten afectados. Cuando la iniciativa trascendió, alzaron la voz contra el impuestazo que, aseguran, se esconde en las modificaciones propuestas por el gobernador Juan Manuel Urtubey.
Los directivos de los diferentes sectores serán convocados la próxima semana por la comisión de Hacienda de la Cámara baja para abrir el debate y generar un nuevo texto que deje conforme a todos. Lo primero que pedirán los empresarios será la eliminación del concepto de presunción que el oficialismo pretende aplicar, a través de la Dirección de Rentas, para cobrar intereses más caros a los contribuyentes que se retrasen en el pago de tributos como Actividades Económicas e intereses punitorios que podrán llegar hasta el doble de lo que fija el Banco Nación para las operaciones de descuento de documentos.
Se generó tanto ruido que el gobernador Urtubey tuvo que negar en la apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura, el pasado 1 de abril, que impulse una mayor presión fiscal y dijo que no tiene apuro para la sanción del nuevo régimen tributario. Es más, aseguró que solo busca frenar la evasión.
El secretario de Ingresos Públicos, Javier Montero, intentó esta semana calmar los ánimos alterados. El funcionario explicó a representantes de la Cámara de Comercio e Industria de Salta, Cámara Inmobiliaria, Cámara Hotelera y Gastronómica, de los abogados y contadores del fuero local, detalles del proyecto. Ayer por la tarde tenía en agenda un encuentro con los del Consejo Profesional de Ciencias Económicas.
La dirigencia aprovecha este punto muerto para armarse con fundamentos técnicos, con un solo objetivo: voltear el impuestazo de manera definitiva. Daniel Betzel, presidente de la Cámara de Comercio e Industria, ya cuenta con los informes elaborados por entidades del interior y por sus asesores; el Consejo de Ciencias Económicas tiene el propio, documento que está haciendo circular para que el resto de las instituciones tomen nota de su postura y establezcan una defensa común.
“Se acordó que el proyecto será abierto a la discusión hasta que surja un nuevo texto, de un consenso con las cámaras sectoriales y el Consejo Profesional de Ciencias Económicas. De este modo, se inicia una etapa de diálogo con los legisladores de la Comisión de Hacienda de Diputados y funcionarios de Ingresos Públicos para discutir renglón por renglón todos los puntos”, se informó desde la cámara que dirige Betzel.
Los empresarios disfrutan este paréntesis que el oficialismo tuvo que habilitar para poner sobre la mesa un proyecto que trascendió meses después de haber sido enviado para su aprobación a la Legislatura. Montero, encargado de buscar el consenso, comentó que el debate será para la corrección, mejora y “para ponernos de acuerdo con el contenido. No hay plazo, se utilizarán las semanas que sean necesarias para esto”.
Fuente: El Tribuno









