Los empresarios de la UIA en la reunión celebrada en Salta, volvieron sobre la preocupación de los últimos años: equilibrar las asimetrías regionales evitando que algunas zonas económicas sean sólo cultivo de granos y, otras industriales, es decir que puedan agregar valor a la producción del campo produciendo desequilibrios.
Todos hablaron de la primarización del NOA, proceso definido como la dependencia de la economía de los precios de las materias primas que se exportan. El encuentro se denominó “Pre-Conferencia Industrial del Noroeste Argentino. Integración y Desarrollo o Riego de Primarización”. Se debatió, sobre la potencialidad productiva de la región.
Las exposiciones se centraron en el rol de las economías regionales y la necesidad de radicar inversiones en el NOA para generar valor agregado a su producción primaria. Uno de los invitados a disertar fue el presidente de Fiat Argentina, Cristiano Rattazzi. sostuvo que “el tipo de cambio ha creado problemas en las economías regionales, por ejemplo, el sector vitivinícola, para no citar otros”.
El industrial agregó que “algunas economías regionales están sufriendo mucho. Si el Gobierno no toma medidas se arriesga a primarizar mucho la economía. Cuando disminuye el valor agregado local -es más caro con relación a nuestro competidor- las inversiones entonces bajan y la gente no quiere usar más ese producto con valor agregado”. Rattazzi además se refirió al problema del comercio exterior, las trabas y reflexionó que “el dólar oficial funciona para lo importado y lo exportado y eso va equilibrando pero también hay un problema: es necesario tener competitividad en el tipo de cambio”.
Rattazzi también habló de la inflación. Dijo: “Es fuertemente preocupante la inflación porque golpea más a la gente pobre que a la industria y no veo que se tomen medidas para evitarlo”.
Agregó que “la gente de menores recursos es la que más sufre la inflación. Ya hemos superado más de 25% de inflación. Brasil no marcaba una inflación preocupante, era muy baja y tenía un auténtico superávit fiscal y pudo realizar maniobras correctivas frente a la crisis, más objetivas que lo que pudo hacer Argentina. Y ese punto de nuestra economía, la inflación, fue lo que comentó recientemente la presidenta de Brasil Dina Rousseffe al decir que Argentina sufrió más la crisis global que su país”.
Los economistas que estudiaron la primarización de la economía y sus efectos en las asimetrías regionales, explicaron que en la última década el país ha apuntalado fuertemente a sus exportaciones de granos, principalmente la soja.
Por otra parte, las ventas de la industria al exterior no crecieron al mismo ritmo. De los US$ 350.000 millones que conforman el producto bruto interno (PBI), sólo US$ 52.000 millones (15% aproximadamente) son manufacturas de origen industrial. Se ha calculado que hay una fuerte demanda mundial de bienes industrializados y que las economías regionales, por las asimetrías de las inversiones, no aprovechan las ventajas del comercio exterior argentino.
El fuerte déficit de manufacturas industriales llega a US$ 24.000 millones y la mitad se cubren importándolas de Brasil y China. En ese contexto, es por eso que Rattazzi, destacó que existe “la posibilidad de que Argentina atraiga inversiones porque es un país grande, con historia de mano de obra calificada y profesionales tremendamente exitosos”.
“Superar el riesgo de la primarización de la economía”
Salta está en el lugar y el momento indicado, pero puede perder un abanico de oportunidades. “Nuestro desafío es superar el riesgo de la primarización de la economía. Uno de nuestros mayores deseos es seguir generando valor agregado a nuestras economías regionales, a nuestras materias primas. Esto da a la sociedad salteña mayor empleo”, destacó José Urtubey, presidente del Pre Coloquio Industrial del NOA realizado el viernes 12 en esta capital.
El mundo demanda alimentos. La clase media de los países emergentes y los gigantes como China quieren y ya pueden mejorar su calidad de vida. Sin embargo, Salta aún debe dar el salto para que no solo salgan naranjas en cajones del norte, sino para que atraviesen una industrialización. En los últimos años, la frontera productiva ganadera se corrió hacia el NOA y el NEA, y el este salteño tiene las bondades para reproducir miles de cabezas.
Claro que para el desarrollo de toda industria o de las actividades agrícolas se necesita una infraestructura sólida. Pese a ser la segunda productora de gas en el país; cada vez que pasa el invierno, los industriales cruzan los dedos para que la Secretaría de Energía no restrinja el consumo.
Competitividad restringida
Sin ferrocarriles, especialmente sin los ramales en condiciones del Belgrano Cargas, la competitividad queda arrinconada y todo el movimiento se concentra en los camiones. A pesar de que el kirchnerismo mantuvo a la vía terrestre como camino del “desarrollo”, el estado de las rutas es una deuda pendiente.
A los empresarios salteños les queda más cerca tomar la ruta 51 para sacar la producción a los mercados asiáticos. Pero el pésimo estado de algunos tramos hace imposible que el comercio opte por ese trazado.
El norte sigue castigado. José Urtubey compartió los números que maneja la Unión Industrial Argentina. “El 76% de las plantas industriales se ubican en los grandes centros urbanos. Salta solo representa el 2%”. La mayoría de las empresas industriales de la provincia son pymes, que no cuentan con un respaldo para obtener préstamos. Y encima, el nivel financiero en el país es bajo. Urtubey precisó que los créditos para el sector privado solo alcanzan el 14% del PBI, mientras que en otros países asciende al 23%.
“Si miramos a la industria del país, le queda un 2,5%. Es decir que llega poco al interior. Con la UIA y la Unión Industrial de Salta venimos trabajando en esto. Ahora hay una línea con tasas del 15%”. Según Urtubey, Salta tiene un horizonte óptimo por su capacidad de producir alimentos. Y dijo que un camino es la coordinación entre el sector público y privado, sobre todo para captar más inversiones.
La reunión de la UIA en Salta, fue una señal clara para advertir sobre la necesidad de radicar industrias en el interior.Exportar materia prima al exterior, sin valor agregado, permitió que la economía argentina se primarice. Por su parte, el empresario de Fiat Cristiano Ratazzi apuntó al enlace comercial con Brasil en el rubro automotriz.
“El tamaño de ese mercado es cinco veces más grande que el nuestro”. Sin embargo, dijo que no hay otras alternativas para los negocios, a excepción de México. Es por que ante una crisis carioca, el sector padece al instante el efecto. Economías regionales necesitan el oxígeno urgente de las inversiones .









