La Cancillería envió una carta al director general de Comercio de la Unión Europea en la que expresó su "gran preocupación" por una decisión de España que "prohíbe el uso de biodiésel no producido" en Europa. Cristina ya había hablado de las "represalias" por la expropiación de 51% de acciones de la hispana Repsol en la petrolera YPF.
El gobierno de Cristina Kirchner le envió una carta al director general de Comercio de la UE, Jean Luc De Marty, en la que expresa que la medida "representa una discriminación que, de no ser corregida por la Unión Europea.
Según la misiva, según lo publicado en infobae.com, la norma adoptada por España "no debió ser permitida por la Unión Europea, ya que sería incompatible con compromisos asumidos por dicho bloque en acuerdos de comercio internacional y con la normativa dictada por la Organización Mundial de Comercio".
Argentina recordó que desde 2010 "ha realizado gestiones ante España para evitar la aplicación de una medida discriminatoria contra países no miembros de la UE" y señaló que Madrid y el bloque europeo "han preferido ignorar dichas advertencias".









