Sólo el 3% de los comercios cumple con normas de seguridad mínimas. Edificaciones públicas y privadas se ejecutan sin que se aprueben los planos eléctricos antes de iniciadas las obras.
De 380 informes de seguridad eléctrica para habilitación comercial presentados en el Copaipa, sólo 10 (menos del 3%) cumplen condiciones mínimas de seguridad eléctrica. Estos registros exponen el contraste que existió, a lo largo de los años, entre los buenos proyectos presentados y las instalaciones eléctricas mal ejecutadas. Uno de los principales problemas está en los deficientes controles ulteriores, que son de competencia de los municipios.
Se venden, además, tomas y fichas con patas cilíndricas, a pesar de que están prohibidos. Estos artículos deben ser de tres patas chatas y la que corresponde a la puesta a tierra (con jabalina) tenga instalado el cable verde-amarillo que debe extenderse por todas las instalaciones.
En cuanto al disyuntor (interruptor diferencial), se recomienda siempre buscar un producto certificado, porque en la plaza comercial se ofrecen muchos que no están aprobados y los que tienen el sello de seguridad (certificación) pueden conseguirse desde los $90. Un ingeniero advirtió que con mínimas inversiones podrían protegerse innumerables vidas aún en los asentamientos con mayor precariedad, si se dispusiera algún programa estatal.









