La Federación de Acopiadores elevó una carta al Ministerio de Agricultura reclamando urgentes cambios en el sistema de comercialización.
En las últimas 4 campañas los productores aportaron más de u$s 4.600 millones, de los cuales 3.000 millones fueron redistribuidos por el gobierno a sectores no necesitados, filtraciones en la cadena industria/comercio, exportadores de trigo y harina, y competidores externos.
La Federación de Acopiadores de Cereales elevó una carta al ministro de Agricultura nacional, Julián Domínguez, solicitando “urgentes cambios” en el sistema de comercialización de trigo, ante las “inexplicables transferencias de ingresos hacia sectores no necesitados, empresas y competidores externos”.
En la misiva, la entidad recordó como “factor agravante” la eliminación de toda competencia posible entre los exportadores de trigo, “asignando a cada empresa cupos de compra en función de participaciones en las exportaciones de años anteriores. Pretender que en estas condiciones el precio FAS real sea igual al teórico es una infantil expresión de deseos”, insistieron los Acopiadores.
En este contexto, la Federación cuantificó las consecuencias de la intervención oficial: “en las cuatro últimas campañas los productores aportaron U$S 4.600 millones que, por el sistema adoptado, el 64% (U$S 3.000 millones) se transfirió a sectores no necesitados, filtraciones en la cadena industria/comercio, exportadores de trigo y de harina y competidores externos”.
Cuando estas cifras se convierten en toneladas, surge que el aporte de los productores ascendió a 20 millones de toneladas, superando en 2 millones el consumo total interno de trigo del período analizado, que totalizó unas 18 millones de toneladas.
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