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Más PyMe se financian en el mercado de capitales y los cheques baten récords

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Creció 17% el volumen operado en cheques de pago diferido en los últimos treinta y un días respecto del mes previo y de igual período de 2008. Las tasas registraron una baja interanual de 7 por ciento.
Cada vez más pymes se rinden ante los encantos del mercado de capitales a la hora de buscar financiamiento. Ante la escasez de crédito bancario y frente a la progresiva baja de tasas de descuento que han registrado en el último tiempo, los cheques de pago diferido (CPD) -el principal instrumento utilizado por las pequeñas y medianas empresas para conseguir fondos nuevos- continúan batiendo récords.

Durante julio el monto negociado en CPD en la Bolsa de Comercio porteña alcanzó los $83,93 millones, lo que representa un incremento de 17% respecto de junio y del mismo mes del año anterior. Según los datos del Departamento Pyme, el último mes se operaron en total 3.082 cheques, es decir, 9% más que los treinta días previos y 23% por encima de lo conseguido en julio de 2008.

“Las tasas realmente son muy interesantes, sobre todo en el plazo de 90 a 120 días, además hay una restricción general de créditos, con lo cual inexorablemente las pymes se acercan a la Bolsa. En este momento, las tasas y las restricciones nos están ayudando a seguir creciendo”, señala Carlos Lerner, jefe del Departamento Pyme de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Durante julio, la tasa promedio para el sistema avalado -que concentró 95,6% de los negocios- fue de 16,42%, 7% menos que en igual mes de 2008.

Respecto del incremento de los montos negociados en CPD, Antonio Cejuela, director de Puente, apunta a la conjunción de dos factores: “Hay una cuestión coyuntural, que es la necesidad de las pymes de financiar capital de trabajo y la ausencia de financiamiento bancario tradicional. Y esta ausencia de financiamiento generó valor agregado para las pymes, que encontraron que el financiamiento a través de los cheques con avales es más económico que el que tenían hasta ese momento”.

“Las pymes se dieron cuenta de que podían optimizar sus costos financieros a través del mercado de capitales”, agrega.

Los cheques de pago diferido son tradicionalmente la puerta de entrada de las pequeñas y medianas empresas a la Bolsa de Comercio. Existen dos modalidades bajo las cuales las compañías pueden comerciar estos instrumentos: patrocinados y avalados. La más difundida es la segunda, ya que los inversores suelen sentirse más protegidos con este sistema, que exige que los cheques cuenten con el aval de una sociedad de garantía recíproca (SGR), la que deberá hacerse cargo del pago de los instrumentos en caso de incumplimiento por parte de la empresa emisora.

Los CPD son utilizados mayoritariamente por las pymes para financiar capital de trabajo, por eso el monto promedio negociado por cheque es de $32.630 y los plazos que concentran la mayor cantidad de negocios son aquellos que no superan los 180 días, según indica un informe de Puente SGR.

Lerner confía en que el crecimiento de los cheques de pago diferido continuará durante el resto del año, lo que permitirá en 2009 superar el total anual alcanzado en 2008.

En la misma línea, Cejuela afirma: “Creo que el sector pyme es enorme y que tiene mucho para crecer. En general, la principal traba que encuentran estas empresas para conseguir financiamiento no tiene que ver con cuestiones del sector sino de desconocimiento. Pero últimamente, con toda la difusión que se está haciendo desde la Bolsa y las SGR, de alguna manera estamos acercando más a este sector al mercado de capitales”.

De acuerdo a los datos del Departamento de Desarrollo Comercial y Pyme del BCRA, la cantidad de pequeñas y medianas empresas que se financiaron en la Bolsa desde el segundo semestre de 2002 hasta la fecha alcanza las 7.477.

FUENTE: Buenos Aires Económico

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