El titular del Palacio Sarmiento lanzó el PNIDE en las instalaciones de la Escuela Agrícola, ante la presencia de un público numeroso.
El titular del Ministerio de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, llegó a Salta para lanzar el Plan Nacional de Inclusión Digital Educativa (PNIDE).
Como un modo de reforzar la recta final de la campaña, estuvo con el gobernador Juan Manuel Urtubey y su par provincial, Roberto Dib Ashur.
El lanzamiento se produjo en las instalaciones de la Escuela Agrícola, donde ayer a la mañana se esperaba una multitud de funcionarios y directores de colegios.
En ese sentido también presentaron nuevos aspectos del Programa Nacional de Formación Docente y finalmente darán apertura de la Dirección de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos.
Según los diferentes discursos se supo que las acciones del PNIDE están orientadas al fortalecimiento de la escuela pública, y centra sus esfuerzos en los procesos de transformación pedagógica en las instituciones educativas a partir de integrar las TIC en la gestión y en los procesos de enseñanza. Es en este contexto que se articula con las líneas de fortalecimiento de la enseñanza de la educación secundaria, educación inclusiva, así como con el Programa Nacional de Formación Docente Permanente.
Ahora bien (y según también los discursos), en la bajada de línea en la política kirchnerista la inclusión y la universalización de la educación están vinculadas con la calidad educativa. Es por eso que quizá tiraron avances contundentes.
Entregaron 183 mil netbooks en la provincia, aseguraron que no desterraron la brecha digital en los secundarios, las escuelas especiales y las técnicas. Admitieron que aún no hay analfabetismo cero, pero que se llegará en 2019. En la provincia esta estrategia político-pedagógica permitió garantizar el ingreso, reingreso, permanencia y egreso de los estudiantes de 168 establecimientos de nivel secundario, 69 escuelas de educación técnico-profesional y 33 de educación especial.
Números que aseguran la inclusión de más personas en el sistema educativo público y gratuito, pero que no necesariamente garantiza la calidad educativa.
Consultado Sileoni sobre este punto, el ministro supo responder que es una cuestión de preferencia política. Es decir que prefieren universalizar el derecho a la educación para que la discusión sobre lo que es calidad sea consecuencia de la masividad.
Fuente: El Tribuno










