En apenas tres días, el riesgo país se redujo 11% y el costo de asegurarse contra un default se hundió 70 puntos básicos.
Pasaron apenas tres días, pero alcanzó para que la Argentina redujera visiblemente su percepción de riesgo en el mundo. La apuesta que empezaron a hacer los mercados por un cambio de modelo en el corto plazo, tras conocer la noticia de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner, terminó por darle una lavada de cara a algunos indicadores que, hasta hace poco, eran el reflejo de la desprolijidad institucional: sólo entre la mañana del miércoles y la noche del viernes, el riesgo país argentino cayó dos veces más que el de los países vecinos; el costo de cubrirse ante un default local se redujo en 70 puntos básicos, y los títulos públicos en pesos de largo plazo –los que incorporan mejor que ninguno los fundamentos de la macro– llegaron a dispararse entre un 5% y un 10%.
El riesgo país de la Argentina se derrumbó en tres días un 11% (65 puntos básicos), desde las 582 a las 517 unidades. La caída del indicador, que mide la diferencia entre el costo de financiamiento que debe afrontar un país emergente y el de Estados Unidos (de riesgo cero), superó ampliamente la performance que en igual tiempo mostró toda la región: en Brasil y Colombia subió menos de 1%; en México cayó 6,8%, y en Perú, 4,4%.
En esa sintonía, los Credit Default Swaps (CDS) a 5 años (un seguro adicional que se paga por un título ante la eventualidad de que su emisor incurra en default) cayeron de los 699 a los 624 puntos básicos entre la mañana del 26 y el último minuto de la rueda de negocios del viernes. Del mismo modo, los títulos públicos en moneda local mejoraron repentinamente sus cotizaciones. Entre los dos más destacados se ubicaron el Discount en pesos, con un avance de 9,5% en tres días; y el Par en pesos, con 5%.
El efecto Néstor llegó para acentuar una tendencia que ya se había empezado a notarse en los últimos meses. En octubre, el riesgo país argentino disminuyó cerca de 20%, al mismo ritmo que sus pares de la región, pero ya muy por encima de esas dos naciones. Aún así, la mejora en el indicador se profundizó a tal punto en estos últimos tres días que la brecha con el de Brasil llega a ser hoy de 394 pb, la menor desde mayo de 2008 o, puntualmente, el inicio de la pelea entre el Gobierno y el campo.
Fuente: cronista.com









