Entre diferencias y pugnas marcadas, empleados y ex trabajadores del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) desconocieron el contrato de "alianza aérea estratégica" firmado por su gerente, Carlos Cortez, y el presidente de AeroSur, Humberto Roca y dejaron sin efecto el acuerdo empresarial.
Sin embargo, el gerente general de AeroSur, Carlos Meyer, informó que esperarán una respuesta oficial de LAB, antes de pronunciarse respecto al contrato, pero que la propuesta de alquilar una nave con su propia tripulación a la empresa cochabambina continúa vigente.
Meyer recordó que Roca y Cortez firmaron un contrato empresarial para alquilar, entre otras cosas, el Boeing 727-200, CP 1366 para realizar vuelos nacionales, pero el documento quedó en suspenso, ante la oposición de los trabajadores, que anunciaron medidas de presión y vigilias en el aeropuerto de Cochabamba.
Otra fuente de AeroSur, explicó que el eventual acuerdo firmado por las partes hubiera beneficiado a ambas empresas ya que el LAB volvería a volar y AeroSur sacaría ventaja de los 82 años de prestigio empresarial, además de las rutas internacionales de la línea aérea cochabambina.
Según el contrato firmado entre AeroSur y LAB los primeros vuelos combinados deberían haber comenzado a mediados de este mes, pero los trabajadores se oponen al acuerdo por temor a que la empresa cruceña absorba todo el patrimonio del Lloyd.









