La versión renovada del nunca resuelto conflicto agrario vuelve a colocar en presente buena parte de los temores y problemáticas que cobraron vida a lo largo de 2008. En esa dirección, el mercado de oferta y demanda de combustibles parece destinado a quedar nuevamente de rodillas ante tanto piquete y corte de rutas. Al menos, eso es lo que aseguran los principales representantes del sector de los dueños de estaciones de servicio. Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba aparecen como los territorios en los que, según los estacioneros, comenzaría a notarse el faltante de naftas y gasoil para este fin de semana.
“La preocupación va en crecimiento a raíz de que no sabemos cuáles son los planes del campo. Tenemos como antecedente una muy mala experiencia, con estaciones de servicio que el año pasado estuvieron paradas hasta 25 días en la provincia de Córdoba y Santa Fe”, comentó a iProfesional.com Raúl Castellanos, presidente de la Confederación de Entidades de Hidrocarburos de la República Argentina (CECHA).
El representante sostuvo que “a diferencia del año pasado la gente del campo está vez no se acercó a dialogar”.
Y añadió: “Los faltantes se comenzarán a sentir en el corto plazo. Se está dando que hay muchos distribuidores que ya tienen que tomar rutas alternativas por la interrupción del tráfico. Si sube el número de rutas cortadas la cosa se pondrá peor”.
Hasta el momento, la protesta agraria se concentra en alrededor de 60 puntos de la Argentina. La medida bloquea, principalmente, el movimiento de camiones cargados con ganado, granos y frutas.
Los transportistas de naftas no representan una excepción para quienes encabezan los cortes: todos los camiones cisterna deben esperar la autorización de paso –que suele demorar varias horas– al costado de las rutas.
A las complicaciones inherentes al traslado de combustibles se suma, además, el reclamo de los empresarios del sector, que exigen la implementación de medidas que permitan elevar la rentabilidad y, en simultáneo, aseguren la supervivencia de los puntos de venta.
En virtud de la falta de respuestas oficiales, los estacioneros evalúan avanzar con una huelga que se concretaría a mediados de la semana próxima.
Freno
Rosario Sica, titular de la Federación de Empresarios de Combustibles (FECRA), adelantó a iProfesional.com que “la medida apuntaría principalmente a detener la caída de las ventas y frenar el cierre de las estaciones de servicio”.
“El paro del campo y la industria nos obliga a movilizarnos para que se hagan los cambios que venimos pidiendo. En Misiones la venta bajó de 350.000 litros a 150.000, mientras que en Formosa descendió de 400.000 a 240.000. Eso son sólo ejemplos de por qué es necesario avanzar con los informes que se negociaron en febrero con el Gobierno”, dijo.
La presidenta de FECRA no descartó entablar algún tipo de comunicación con los referentes de la protesta agraria a fin de promover un frente de reclamo común.
“Todo el sector de combustibles está en problemas. Desde las petroleras hasta los expendedores. Y eso no ha hecho más que beneficiar la aparición de más problemas, como es el caso del mercado negro de naftas que hoy se dá entre Buenos Aires y el interior del país”, afirmó.
Desde Cecha, en cambio, resaltan las divergencias que hoy separan a los que reclamos que enarbolan estacioneros y productores agrarios. “Unificar la protesta sería ilegítimo. Cada uno reclama lo que necesita y corresponde. Y pensar un frente común sería darle intencionalidad política a algo que no lo merece”, sostuvo Castellanos.
Reclamo
Desde la Confederación de Entidades de Hidrocarburos de la República Argentina sostuvieron que el diálogo con el Gobierno “es fluido”, y que “se está avanzando en el plan para que las estaciones de servicio ganen más por cada litro vendido”.
“En un principio planteamos que se duplique la rentabilidad por cada litro, pero finalmente aceptamos bajar un poco ese margen. Esta semana nos juntaremos todas las cámaras de expendedores del país y ahí veremos cómo seguimos negociando”, comentó Castellanos.
El entrevistado remarcó –en coincidencia con Sica, de FECRA– que “lo que ocurra entre esta semana y la otra será decisivo a nivel diálogo”. Y alertó: “Si no hay acuerdo con el Gobierno antes del viernes de la próxima semana, entonces se abrirá un escenario conflictivo dentro del sector”.
Castellanos sostuvo que “la rentabilidad ha caído más de un 40% y de manera permanente en algunas zonas en los últimos cuatro años”.
El representante comentó que, en simultáneo con el mal momento comercial que evidencia el sector, los estacioneros deberán enfrentar un nuevo frente de tormenta en el corto plazo: las paritarias de los empleados de las expendedoras.









