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Lo que más aflige a los salteños: el dinero no les alcanza para comer

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Para las familias más humildes, se hace cuesta arriba poner carne, leche, pan y otros alimentos básicos sobre la mesa. Sus ingresos por “changas”, empleos formales o informales o por los planes sociales los asfixian. Más dinero también desembolsan los sectores medios, pero adquieren menos productos. Un sacudón económico, el más fuerte desde la crisis del 2001, elevó los precios de las comidas, la cuota del colegio, la luz y otros servicios.

Resultados de un sondeo que realizó El Tribuno en la Capital y en las localidades del interior indican que la suba generalizada de precios es lo que más afecta a los consultados. Y el 70% de ellos se refirió con diferentes nombres a los responsables, pero apuntaron al mismo blanco: el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández, el Ministerio de Economía y las políticas actuales. ¿Cuánto se necesita para no ser pobre? La pregunta desencadenó una catarata de críticas al Indec, nuevos estudios y cruces por el incremento real de la canasta de alimentos. Los legisladores nacionales difundieron que, en febrero, la inflación fue de 4,3%, la más alta de la década. Cifra que el común de la gente poco tiene en cuenta al ir al almacén, donde lo que importa es si el kilo de papa pasó de $4 a $6 o si los cortes de carnes populares están arriba de los $70 y lo que hay en la billetera no alcanza.
En regiones con marcados núcleos de pobreza, la inflación desmorona los ingresos de las familias. En Orán, por ejemplo, un 75% de los encuestados respondió que el principal problema es la inflación. En Gemes se llegó casi al mismo porcentaje. Drogadicción, desempleo y corrupción eran las otras alternativas que podían elegir durante el sondeo. En esas localidades quedaron muy atrás en las respuestas.
En promedio, en el interior, un 49% de los consultados afirmó que la suba de precios es lo que más los perjudica. Un 30% consideró al avance del consumo de drogas como el flagelo más crítico en la actualidad y un 21% de los encuestados en el interior ubicó como primer escollo al desempleo.
En la Capital, el deterioro económico familiar se equiparó con el social. Cabeza a cabeza, la inflación (32%) y la drogadicción (32%) encienden luces de alarma en los barrios pobres y de clases más acomodadas.
El flagelo de las adicciones no discrimina clases sociales. Vecinos de Tres Cerritos, San Benito, San Francisco, El Huaico, Bulogne Sur Mer, Siglo XXI y otros apuntaron contra el paco.
En Tartagal, hay una clara necesidad de trabajo. Allá, según el sondeo de este medio, el problema más grave a resolver es el desempleo. La falta de puestos genuinos genera un sinfín de marginaciones. Esas familias son más vulnerables ante la ola de precios.
Las voces
“No se puede planificar a largo plazo. Los precios tienden a aumentar cada dos días. El sueldo no rinde, en este momento es imposible ahorrar”, manifestó una vecina del barrio El Huaico.
“Los docentes acordamos paritarias el año pasado sin prever la suba del dólar y la escala de precios. Los sueldos del sector deben mejorar, por eso hay que aplicar nuevos aumentos. Si no, nos están empujando a la indigencia”, dijo una maestra.
En Güemes, varias personas repitieron que cada vez es más difícil llegar a fin de mes y “tener las cuentas saldadas es imposible”.
“Los precios están casi igual que en Europa, pero los salarios que tenemos son muy bajos”, expresó una encuestada del norte provincial.
Capital: también hay quejas por la corrupción
Además de señalar como escollos graves a la inflación y al consumo de drogas, los encuestados de la capital salteña también se preocuparon por la corrupción. No solo apuntaron contra las autoridades de diferentes niveles de Gobierno, sino también a “toda la sociedad”.

Para el 14% de los consultados capitalinos, la corrupción es el daño más grande por estos días. Ese porcentaje solo es superado en Orán, donde el 15% también tildó en primer lugar a esa situación.
En los últimos años Salta se ubicó como la ciudad con mayor desempleo del NOA.

El dato no pasó desapercibido en los resultados del sondeo. Un 12% considera que es grave la falta de trabajo.

Por otra parte, muchos salteños hablaron de otras cuestiones, principalmente sobre la delincuencia y la inseguridad.
Rosario de la Frontera
La inflación se presenta como la variable que más afecta a departamento, seguida por la drogadicción y la corrupción. Es una de las pocas zonas donde la corrupción recibió un rechazo del 20%. El 100% de los que optaron por la opción inflación consi­deró que el comportamiento de esta variable macroeconómica los afecta “mucho”.
También manifestaron que el Gobierno nacional es el principal responsable y en menor escala los empresarios.
Tartagal

Es una de las localidades con mayor desempleo en toda la provincia. Consideraron que es un problema que los afecta “mu­cho”. En esa zona de Salta señalaron que el responsable de la falta de trabajo es el Gobierno nacional y los empresarios vincu­lados con la industria del petróleo.
Mientras que la drogadicción se ubicó en segundo término, seguida por la corrupción.

General Güemes

En la localidad de General Güemes la inflación se presentó como el problema que más afecta a los habitantes. Del total de los que optaron por esa variable, el 30% afirmó sentirse “muy afectado”, mientras que el 35% “bastante”.

Coincidieron en la dificultad de llegar a fin de mes y en la imposibilidad de tener todas las cuentas del hogar al día. Reprocha­ron que la suba de precios no tiene límites.
Rosario de Lerma y valles
La inflación fue la variable más elegida entre los habitantes de Rosario de Lerma, La Merced y Cerrillos. El 65% de las personas a las que se les consultó afirmó que la suba de precios es lo que más los perjudica. De esos, el 39% dijo que los afecta “mucho” y el 26%, “bastante”. La mayoría consideró que la responsabilidad es del Gobierno nacional. Apuntaron a la falta de controles para evitar la subas.
La encuesta en el portal de El Tribuno
Según la web, la inflación y la corrupción
En la página web de El Tribuno, los lectores también aportaron, durante la semana, su punto de vista a partir de la encuesta sobre los principales problemas que afectan a los salteños en la primera parte del 2014.
Uno de cada dos “internautas” se centró en la inflación. El resultado es igual al que arrojó el relevamiento de este medio en las localidades del interior.
Llamativamente, en Internet, la corrupción se ubicó en el segundo lugar entre las preocupaciones. En las redes sociales suelen aparecer los primeros repudios y críticas ante las denuncias de irregularidades con los fondos públicos. El desempleo quedó tercero entre los escollos de este año.
Los resultados en la web
Inflación (50%)
Corrupción (30%)
Desempleo (8%)
Narcotráfico (7%)
Drogadicción (5%)

Malas expectativas para este año
Un 90% cree que en 2014
se agudizarán los problemas
Contundente. En Salta, nueve de cada diez personas cree que la suba de precios será más brava durante este año. Así lo indica el sondeo que El Tribuno realizó en diferentes puntos de la provincia. Además, no creen que haya mejoras en el trabajo y en la lucha contra las drogas.

Enero y febrero ya dieron muestra de que la economía viene débil. La devaluación del peso argentino frente al dólar, la caída del consumo y un poder adquisitivo deteriorado evidencian una encrucijada.
Los salteños que, entre las preocupaciones, ubicaron arriba al consumo de drogas tampoco manifestaron tener esperanzas en el corto plazo.

Según la última información difundida por la Provincia, a fines de 2012 en Salta se realizan cinco operativos por día por secuestro de drogas. Al Gobierno local le corresponde combatir la venta minorista, al menudeo.

Sin embargo, los salteños consideran que faltan más políticas de contención para evitar que más jóvenes caigan en el consumo de paco u otras sustancias.

En cuanto al empleo, hasta los datos oficiales revelan que la situación no es de las mejores. Solo en la capital salteña, en el último trimestre de 2012, había 20.000 desempleados, según el Indec. En el mismo período de 2011 eran 18.000 las personas que no conseguían trabajo.

Los gremios de diferentes sectores advirtieron que la generación de puestos de trabajo entró en una etapa de estancamiento.
Más del 60% afirmó que la incidencia es alta
El narcotráfico, esa preocupación que cobra peso
Aunque desde el Gobierno nacional se intente minimizar, el narcotráfico dio fuertes señales en Salta, sobre todo en el norte provincial. Hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación dispuso que el Ministerio de Seguridad aplique medidas para detener los delitos que se comenten entorno a este ilícito.

En el interior de la provincia la mayoría, un 61%, señaló como alta la incidencia del narcotráfico. Para un 27% la preocupación es media y solo un 1% sostuvo que es baja. Un 7% de los consultados prefirió no responder ni referirse al tema.

En el norte, denuncian que la venta de estupefacientes y el crimen organizado ya se cobró vidas. Hasta la Iglesia Católica pidió acciones ante la situación.

Por localidad

En Orán, el 100% de los encuestados coincidió en que el narcotráfico preocupa sobremanera. El 90% responsabilizó del combate a los jueces, policías, y a los gobiernos nacional y provincial. En Tartagal la mayoría dijo que le preocupa “mucho” y le atribuyó la obligación de poner un freno a todo el sector público.

En Hipólito Yrigoyen, un 80% consideró que el narcotráfico es un dilema “de peso”. Un 10% cargó las tintas contra el Gobierno nacional y otro 10% atribuyó a la Provincia la responsabilidad de combatirlo. El 20% mencionó a los jueces y a la policía.

En Rosario de la Frontera, el 100% sostuvo que la venta de drogas preocupa “bastante” y atribuyeron el deber de hacerle frente a la Casa Rosada, al Gobierno provincial y a la Justicia.
“Una lucha de todos”
Un 68% de los consultados en la capital salteña por este medio afirmó que la lucha contra el narcotráfico debe ser llevada adelante por todos los sectores. En el frente incluyeron a la Nación, la Provincia, la Municipalidad, los jueces, la policía, los legisladores y los vecinos.

En tanto, otro 15% sostuvo que la Nación es la que debe delinear y aplicar las políticas para detener el fuerte avance de la venta de drogas. Un 11% de los salteños expuso que los jueces y las fuerzas de seguridad, como la policía y gendarmería, son las que deben desenmarañar los tejidos de los narcotraficantes y del crimen organizado.

Alto interés

En la capital salteña nadie evadió el tema. El 61% de las personas que respondió a este medio dijo que el nivel de preocupación por el flagelo es alto, un 24% le dio rango de “más o menos” y un 15% sostuvo que la incidencia es baja.

Fuente: Pablo Juárez, El Tribuno

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