La llegada de los bancos al sector cripto
Un escenario que podría generar fuertes cambios dentro del ecosistema es la posibilidad de que finalmente se habiliten a los bancos la opción de ofrecer criptomonedas a sus clientes, una potestad de la que solamente gozan las fintech registradas como Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), luego del fallido intento de los bancos Galicia y Brubank en 2022.
Sobre ese punto, Federico Goldberg, cofundador & CEO de la empresa cripto Manteca, afirmó a este medio que si bien una eventual participación de bancos en la oferta de criptomonedas “probablemente genere más competencia”, el elemento más importante que “sobre todo ampliaría el mercado”.
Destacó que “el rol de cada actor suele ser distinto” y afirmó que “más que una disputa directa”, ven “una dinámica de complementariedad”. Y desarrolló: “Los bancos tienden a ofrecer productos más estandarizados y conservadores, mientras que el ecosistema cripto se mueve con mayor velocidad en innovación, integración tecnológica y desarrollo de nuevos casos de uso”.
De manera similar, Raimondi planteó: “Tanto no nos atemoriza el tema de los bancos”. Argumentó que el uso de cripto en el sistema bancario “va a ser cerrado, un producto de inversión para tenerlo holdeado ahí adentro”, algo que dentro de la jerga financiera se conoce como “close loop” (“circuito cerrado”, en inglés). “Eso es por lo menos lo que sucedió en Perú y acá en Argentina también la regulación está yendo hacia ese camino”.
Si bien fuentes del sector bancario comentaron a Ámbito que la operación de criptomonedas “se mantiene en agenda”, reconocieron que el Gobierno “va a patear para más adelante el tema”. Afirmaron que su tratamiento “va a depender de la normalización de los desequilibrios monetarios y cambiarios”. Y agregaron que “el BCRA no quiere abrir las puertas a un nuevo agregado monetario con pocas herramientas para controlar y regular”
Mejores rendimientos y un ¿reemplazo? al crédito tradicional
El CEO de Buenbit, Federico Ogue, fintech local adquirida recientemente por Nexo, afirmó que “en un contexto donde bancos tradicionales evalúan ingresar al mundo cripto, contar con respaldo internacional y tecnología de nivel global” les otorga “ventajas competitivas claras”, ya que pueden “innovar más rápido y ofrecer productos más sofisticados que un banco tradicional, cuya estructura suele ser más rígida y burocrática”.
De hecho, este jueves Nexo dio a conocer la posibilidad de obtener rendimientos en dólares cripto (“stablecoins”) de hasta 13% anual en su plataforma, una herramienta financiera que ya causó malestar entre los bancos norteamericanos, debido a la posibilidad de que se produzca una falta de fondos en el sistema financiero tradicional, dañando la capacidad de crédito tradicional.
Además, otro producto que están impulsando las plataformas cripto que operan en el país son los créditos respaldados por criptomonedas para acceder a liquidez usando activos como Bitcoin como garantía sin necesidad de venderlos.
Goldberg argumentó a este medio que “el crédito respaldado por criptomonedas puede funcionar como un complemento al sistema tradicional, especialmente en contextos donde el acceso al financiamiento es limitado o ineficiente”. Y comentó que la lógica es diferente: “En lugar de depender exclusivamente del historial crediticio, se utiliza un activo digital como colateral, lo que reduce el riesgo y permite estructuras más ágiles“.
Por ejemplo, desde Lemon lanzaron una tarjeta de crédito colateralizada por Bitcoin, con aproximadamente 600 plásticos emitidos. De todas maneras, reconocieron que se trata de “una prueba piloto”. Consultado por este medio sobre si creía que el crédito respaldado por criptomonedas podía reemplazar al tradicional, Raimondi afirmó que “es muy pronto para decirlo”.
Esta novedad ocurre en un contexto en que la irregularidad en los préstamos a familias alcanzó el 9,3% en diciembre, lo que no solo impactó en la rentabilidad de los bancos, sino también de las billeteras digitales, en donde la morosidad es aún más alta. El 21,4% de la deuda con el sector fintech presenta irregularidades en el pago, una tasa que se triplicó respecto al año anterior (7,4%), según el BCRA.









