Los propietarios de farmacias de Salta aún no conocen los detalles de cómo se instrumentará el acuerdo de precios que empezará a regir desde el primero de marzo. Además de incertidumbre, temen cargar con pérdidas ya que en las últimas semanas compraron remedios con aumentos de hasta un 25%. “¿Se venderán con esos incrementos? Si tenemos que bajar los precios, ¿quién devolverá la diferencia?”, se preguntaban, sin respuestas, ayer los farmacéuticos.
El lunes, el ministro de Economía de la Nación, Axel Kicillof, anunció un acuerdo con los laboratorios y droguerías para que los valores de los artículos se retrotraigan al 31 de diciembre en todo el país. Con esa condición, el Gobierno aprobó un aumento del 4% a partir del sábado próximo.
“Esperamos las nuevas listas de precios de los laboratorios para la próxima semana. No sabemos bien si ya vendrán con los valores que tenían a fin de año. Las farmacias trabajamos con más de 18.000 productos, entre marcas extranjeras y nacionales. Es muy complejo y no está todo muy claro”, indicó Francisco Puló, presidente de la Cámara de Propietarios de Farmacias de la Provincia.
El convenio firmado entre la Casa Rosada y las grandes empresas de medicamentos también sembró dudas en el Colegio de Farmacéuticos de Salta. “Queremos saber cómo se pondrá en marcha. Hasta ahora solo hay una decisión, pero concretamente a las farmacias no se bajó ningún cambio. Mañana (por hoy) nos reuniremos para analizar la situación”, comentó un directivo del colegio.
Una vez que se definan las pautas, la entidad podrá comunicar oficialmente el desembarco de “Precios Cuidados” en el sector.
“Si en enero compré un medicamento a $130 y desde el primero de marzo lo tengo que vender a $100, ¿quién me reconoce los $30? Ojalá tengan en mente una solución”, advirtieron desde una farmacia.
Por su parte, Puló precisó que en noviembre de 2013 los fármacos subieron entre un 7 y 8%. “Con la actualización de enero, el incremento rondó, en promedio, entre un 23 y un 25%”, agregó.
El empresario aclaró que no todos los laboratorios habían aumentado los precios de sus remedios. “Me parece que el acuerdo aparejará las actualizaciones”, acentuó.
La inflación no es el único escollo en el sector. Las farmacias reclaman que las obras sociales les paguen en tiempo y forma, a los 30 días de una operación. En la actualidad, las demoras llegan hasta 90 días.
Esta situación limita el abastecimiento de algunos locales, ya que no cuentan con dinero o con poco margen de crédito con las droguerías. “Cuesta recuperar el stock porque no hay capital”, expuso Puló.
Los empresarios esperan que, en principio, el PAMI, la principal obra social del país en cuanto a demanda de remedios, acepte reducir los tiempos de cumplimiento.
Puló remarcó que en los últimos años, con una pronunciada suba de costos, el sector se hizo menos rentable. “Las farmacias se pueden perjudicar más si nadie corre con los aumentos que ya pagamos días atrás”, lamentó.
Fuente: Pablo Juárez, El Tribuno









