Compañías mineras extranjeras están lanzadas en una frenética búsqueda del litio, un mineral que cotiza cada vez más fuerte por su papel clave como energía alternativa. Por esos días, no existe un sólo salar en Salta, Jujuy y Catamarca que no tenga uno o más proyectos exploratorios enfocados en el preciado elemento que sirve para fabricar pilas y baterias recargables usadas en vehículos híbridos y tecnologías digitales de bajo impacto ambiental.
“En los últimos tiempos, además de los turistas extranjeros y nacionales con los que trabajamos habitualmente, hemos realizado viajes a Los Andes, Susques y Antofagasta de la Sierra con una inusual cantidad de geólogos, técnicos, empresarios e inversores interesados en el litio”, remarcó Pablo Nuñez, un avezado guía andino, en referencia a los departamentos de Salta, Jujuy y Catamarca que asisten al “boom” exploratorio del cotizado mineral. “La capacidad de alojamiento está a pleno en localidades como San Antonio de los Cobres, Tolar Grande y Susques, donde estamos notando la necesidad de habilitar hasta casas de familia”, graficó Núñez, experimentado guía de 52 años que en los ochenta transportaba boratos desde yacimientos como Tincalayu, Diablillo o Ratones y trabaja desde los noventa en excursiones turísticas.
“Llevo años viajando hasta tres veces por semana a la Puna y en los últimos tiempos estoy notando en los salares salteños movimientos nunca antes vistos”, resaltó el guía de Mares del Sur, en referencia a los emprendimientos de litio focalizados en Hombre Muerto, Rincón, Diablillos, Ratones, Centenario, Río Grande, Arizaro, Llullaillaco, Pastos Grandes, Pozuelos y Salinas Grandes. “En el salar jujeño de Olaroz hay tres proyectos de litio prácticamente pegados”, ilustró Nuñez, quién destacó que la fiebre del litio también se hace ver en el área catamarqueña de Antofalla.
“Inversores asiáticos se interesan en conocer personalmente el potencial de los proyectos de litio. Me ha tocado llevar a los salares del Rincón, Arizaro y Olaroz a empresarios chinos y coreanos que bajaron del avión y en el mismo aeropuerto se subieron a la Toyota para que los lleve a distintos puntos de la Puna, acompañados por técnicos mineros y traductores”, reseñó Nuñez.
Desde hace un tiempo, además de turistas, los guías llevan a los salares a técnicos y empresarios mineros.Según contó el guía andino, colateralmente, empresarios chinos se interesaron en comprar cloruro de sodio (sal de mesa), pero el acuerdo no llegó a cerrarse porque el volumen de producción no alcanzaba la escala necesaria para su exportación a Asia. En este contexto, en San Antonio de los Cobres, Tolar Grande y otras localidades de la Puna hombres y mujeres asisten hoy a cursos y talleres de capacitación ante la oferta ocupacional que se perfila con los proyectos de litio.
Fuente: regionnortegrande.com









