Ingeniero industrial formado en Buenos Aires y de raíces profundamente salteñas, Marcelo Coll construyó su trayectoria entre la minería, la energía, las telecomunicaciones y la industria, hasta integrarse en la conducción de la Marinaro, firma emblemática que hoy conduce Luis Marinaro y que ya cuenta con más de siete décadas de historia y un ADN familiar que sostiene su crecimiento en el mercado regional de bebidas. En ese entramado, Coll trabaja en la gestión estratégica, en la renovación de productos y en la adaptación de la empresa a un contexto económico desafiante, y que le compite de igual a igual a marcas nacionales.
En diálogo con Dossierweb, Coll analiza sin rodeos el impacto de la presión tributaria, la recesión y la caída del consumo masivo que golpea sobre todo al segmento de gaseosas. Aun así, mantiene una visión optimista basada en la innovación, en el lanzamiento de nuevas líneas de productos y en proyectos industriales y comerciales que esperan un repunte sostenido del mercado. Con mirada directa, afirma que la reactivación será lenta pero posible, y subraya que el país necesita modernizar su esquema fiscal y laboral para que las pymes puedan volver a crecer. “La carga impositiva es brutal; necesitamos una reforma que alivie a las Pymes”, dice.
Especial Dossierweb

La planta de Marinaro tiene sus líneas de producción y procesos de calidad comprobados en la fidelidad de los salteños a sus productos
– La empresa cumplió hace poco 72 años y se la ve muy vital y vigente.
– Es una empresa muy salteña. Siempre destacamos eso. Una empresa familiar con tres generaciones al frente. La fundaron el abuelo del actual socio gerente y su padre, don Salvador y don Felipe Marinaro. Hoy la dirige principalmente Luis Marinaro, actual socio gerente y autoridad máxima. Es una empresa mediana, pero con mucho personal. Tenemos aproximadamente 165 empleados directos, lo que la convierte en una empresa importante para el medio y para la industria local.
– ¿Cuántos productos tienen en total?
– Más de 50 productos distintos. En retornables tenemos varios tamaños de bidones, varios tamaños de sifones, botellas de vidrio chicas para agua y soda en dos marcas Marinaro e Ivess; gaseosas en vidrio de 1 litro y de medio litro de limonada y granadina. Y en descartables tenemos líneas de aguas y sodas en PET de 500 cc, 1,5 L y 2,25 L. También las dos líneas principales de gaseosas, que son Marinaro Premium y la Ice sin azúcar, en 500, 1500, 2250 y 3000 cc. Y además tenemos una diversidad de sabores, cerca de 9. Además, hace cinco años producimos un energizante que anda muy bien, Reaktor, en 500 cc y 1,5 L, y también hacemos un agua tónica, con azúcar y sin azúcar.
– ¿Cómo viste en los últimos años las oportunidades de crecimiento y también los frenos de la economía?
– El periodo 2019–2023 fue bueno, de orden, crecimiento, aumento de ventas, inversión y capital de trabajo. Fueron años de progreso. Fines de 2023 se complicó por las trabas a las importaciones. Y el 2024 y este año fueron muy complicados porque hay una recesión importante de la economía. En el rubro de agua y soda la empresa anduvo con más normalidad, pero en el rubro gaseosas sufrimos una caída muy fuerte en ventas porque el mercado está muy restringido. Hay poca demanda porque la gaseosa en una casa de familia es casi un bien suntuario. Y al haber una recesión y una pérdida del poder adquisitivo, donde nos afecta es en el consumo masivo directamente.

Esta semana Marinaro lanzó una nueva línea de aguas saborizadas, sin gas, y en 4 sabores
– ¿Cómo se ha comportado el consumo en sus dos unidades de negocio, soda y aguas, y las gaseosas?
– Hoy tenemos una reducción aproximada del 5% en volumen total respecto al año pasado. El 2024 ya había sido menor que 2023, así que por segundo año consecutivos tenemos reducción en las ventas, sobre todo en las gaseosas. Y eso impacta en el precio porque al no haber tanta demanda nos obliga a hacer mayores ofertas de precio, y hoy una gaseosa de 3 litros cuesta $1.200 en un almacén, muy barata dentro de la canasta en términos relativos. El consumo de aguas y sodas está más normal, se mantiene, pero el consumo de gaseosas bajó mucho.
– ¿Qué productos nuevos están colocando en el mercado?
– Incorporamos hace poco un fernet cola listo para tomar en 1,5 L, que se llama Fernaro. Y esta semana relanzamos aguas saborizadas marca Ivess, sin gas, en 1,5 L, en cuatro sabores: pomelo, citrus, manzana y pera. Se entregan únicamente en el canal domiciliario de Ivess, llamando al 0800 o pidiéndole al repartidor. Son descartables PET.
– ¿Llegarán al comercio minorista?
– No por ahora. Tal vez más adelante, según volumen y aceptación. Vamos a ver si nos dan los volúmenes, para comercializarla en el mercado tradicional de almacenes.

Coll y un agua elaborada bajo normas IVESS, con tecnología de punta y gran capital humano
– ¿Qué volúmenes de producción manejan hoy comparados con años anteriores?
– Entre las dos líneas estamos aproximadamente en 30 millones de litros por año, son unos 2,5 millones de litros por mes aproximadamente, que se reparte en 60% agua y soda, y 40% gaseosas.
– Ustedes son una empresa fuerte en Salta ¿Cómo está la expansión en la región?
– Comercializamos en toda la región NOA y también estamos en comienzo incipiente en el NEA, con bajo volumen todavía. Llevamos productos a Chaco, Formosa y Corrientes. En Jujuy tenemos mucha presencia; en Tucumán, según épocas. La idea es mantener presencia en Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca y Jujuy. Estamos con proyectos y siempre tenemos en la cabeza la expansión. Tenemos proyectos industrial y comercial, solo estamos esperando que se acomode un poco la economía. Pero estimamos que en un año o dos volvamos a tener un mercado más demandante y podamos seguir creciendo.
– ¿Cómo concluyen 2025? ¿Qué expectativas tienen?
– El 2024 y 2025 fueron malos para nosotros, pero comenzamos ordenados y eso nos sostuvo. Somos optimistas, creemos que el cambio económico va a quedarse. No vemos que haya otra alternativa de política económica y creemos que la reactivación va a venir de manera lenta pero progresiva. Y también creemos que muchas Pymes vamos a tener que adaptarnos, innovar, estar atentas a los cambios. Y es fundamental que el gobierno avance en las dos reformas que son muy importantes, la laboral, que permitiría mayor flexibilidad para contratar sin aumentar costos; y la impositiva, que es aún más importante. La carga impositiva sobre las empresas Pymes es brutal, y todos los impuestos terminan en el precio final, sea un automóvil, un servicio, lo que sea, lo terminamos pagando todos los ciudadanos.

Un fernet con cola, aguas Ivess de bajo sodio, y nuevas aguas saborizadas entre las innovaciones de Marinaro
– A nivel provincial, ¿los tributos también tienen que repensarse?
– Tiene que haber un reacomodamiento en los tributos provinciales, pero es fundamental que Nación ordene la coparticipación hacia las provincias. La ley de coparticipación nunca se cumplió totalmente. Nación ha creado impuestos, por ejemplo, retenciones y derechos aduaneros, que no coparticipa. Si las provincias recibieran lo que corresponde, tendrían recursos propios para obras e infraestructura y no cargarían tanto con impuestos provinciales a las industrias locales. Las provincias deben mantener equilibrio fiscal, pero también necesitan recibir los recursos que les corresponden de parte de Nación.









