Con apenas 26 años, Facundo Padilla forma parte de una nueva generación de profesionales que combina inserción en el mercado global, trabajo remoto y construcción de comunidad local. Desarrollador de software con más de una década de vínculo con la programación y seis años de experiencia profesional, actualmente se desempeña como Software Engineer en Santander Tecnología. Inició su recorrido como freelance para clientes de Estados Unidos, Perú y Argentina, y desde entonces transitó tanto el mundo independiente como el corporativo. Fue Joven Sobresaliente TOYP Salta 2025, y es fundador de Salta Dev, una comunidad tecnológica que en poco más de un año superó los mil miembros.
En este encuentro con Dossierweb, Padilla cuenta por qué impulsa la formación, el networking y la profesionalización en software, inteligencia artificial y disciplinas digitales en la región. Analiza el lugar estratégico que ocupa hoy el desarrollo de software en la economía, los cambios que introduce la inteligencia artificial en el empleo y los desafíos de competitividad para el NOA. Y por que considera que la educación y las comunidades tienen un rol clave para reducir brechas, generar talento y vincular a Salta con el ecosistema tecnológico nacional e internacional.
Especial Dossierweb

Padilla subraya que Salta necesita un polo tecnológico como los de Tucumán, Córdoba o Buenos Aires
— ¿Cómo ves hoy el desarrollo del conocimiento y las capacidades tecnológicas en Salta y en Argentina, en un mercado tan globalizado?
— En cuanto a conocimiento, Argentina es uno de los países con mejor mano de obra en tecnología. Eso lo vengo viendo desde 2018, cuando participé en una olimpíada de programación en Buenos Aires. La cantidad de talento joven compitiendo y desarrollando proyectos era impresionante. Cuando uno entra en la industria y conoce profesionales que trabajan de manera independiente o para el exterior, se da cuenta del nivel de capacidad y profesionalismo que hay en todo el país, incluso en Salta. Un ejemplo es Guillermo Rauch, es un argentino de Lanús, se a vivir a San Francisco, fundó Vercel y hoy brinda servicios a un montón de compañías de todo el mundo, y sin haber pasado por la universidad. Y otro caso local, de Salta, es el de Arturo Grande, que está abocado a productos con la IA. Hay mucho talento salteño.
— ¿Ese talento se refleja también en el ámbito corporativo?
— Sí. Hoy que estoy muy metido en el mundo corporativo, Argentina suele destacarse. Sin hacer comparaciones directas, siempre aparece como un lugar donde el nivel técnico es alto. En Salta también se ve: hay chicos compitiendo y ganando hackatones, desarrollando productos en 48 horas y demostrando que hay talento salteño, que es lo más importante.
— ¿Qué lugar ocupa hoy el desarrollo de software dentro de las empresas?
— Para mí es la base. Hoy no se puede pensar una empresa sin Internet ni tecnología. Sea una pyme chica o una corporación grande, siempre va a necesitar desarrolladores. Incluso con el avance de la inteligencia artificial, que permite a personas sin conocimientos técnicos resolver problemas básicos, el software siempre va a requerir validación humana, control de calidad y mantenimiento. Se está empezando a usar IA pero hay procesos que necesitan de personas.

Los hackaton están demostrando que el talento salteño es alto aunque sienten que falta apoyo y estímulos
— ¿Cómo impacta la inteligencia artificial en el empleo del sector?
— Hoy se frenaron mucho las búsquedas laborales. En pandemia había una demanda enorme, pero ahora hay una sobreoferta de perfiles junior y una sobredemanda de perfiles senior. Muchas empresas construyeron software de forma acelerada y hoy necesitan menos gente para mantenerlo, lo que generó despidos en este sector. Ese es el panorama actual.
— ¿Y qué oportunidades aparecen a partir de ese cambio?
— Mucha gente empezó a crear microemprendimientos. Personas que quedaron afuera del mercado laboral, le encontraron la vuelta usando inteligencia artificial para crear sus productos propios. Va a aparecer cada vez más la figura del solo founder: una sola persona que, con agentes de IA, arma una empresa, automatiza procesos y ofrece soluciones reales al mercado. Hay gente que está creando hoy productos y servicios basando en este modelo dando soluciones con IA. Hoy en día esa brecha se va a dar en quien adopta la IA y quien no la adopta.

SaltaDev es una comunidad techie con muchos jóvenes desarrolladores de software que constituyen una parte clave de la economía
— ¿Cómo ves la adopción de estas tecnologías en el NOA?
— Todavía no la veo de manera clara, quizás será porque no estoy enterado pero no la veo. Puede que algunas empresas ya la estén usando de forma encubierta. La automatización reduce tiempos y el tiempo es plata. No integrar tecnología, a la larga, afecta la competitividad. La inversión puede ser alta, pero a futuro es rentable.
— ¿Existe un rezago en la región en términos de competitividad tecnológica?
— El problema es la velocidad. Salen tecnologías nuevas todos los días y no hay tiempo para aprender todo. Eso genera un cuello de botella en la educación y en las empresas. Hay muchas soluciones disponibles, pero pocos especialistas. Hoy se exige ser “todólogo” y eso es insostenible.
— ¿Qué es SaltaDev?
— Es una comunidad de profesionales y entusiastas del mundo digital: desarrollo digital, desarrollo web, inteligencia artificial, ciencia de datos, blockchain y más. Es gratuita. Hoy somos más de mil miembros, con más de 15 organizaciones que apoyan. La idea es apoyar a la gente interesada, a los chicos que están avidos por aprender y desarrollarse y hacer tecnología. Pero nos pasa en Salta que no tenemos un polo IT. El más cercano es Tucumán. Por eso nace la comunidad, para replicar lo que sucede en polos tecnológicos como Buenos Aires, Mendoza o Córdoba, generar oportunidades, aprender, competir en hackatones, y hacer networking, entre muchas cosas.

La educación es fundamental, dice Padilla, quien capacita continuamente a muchos jóvenes
— ¿Qué impacto tiene la comunidad en la economía local?
— Muy fuerte. Hay chicos que se están profesionalizando, creando sus emprendimientos entre sus miembros. SaltaDev hoy es conocida a nivel nacional e internacional. Muchos chicos consiguieron trabajo, becas, mejoraron su currículum o armaron o están armando sus emprendimientos. Además, genera movimiento, visibilidad y posiciona a Salta como un punto tecnológico para todo el NOA, porque hemos hecho eventos y viene gente de toda la región.
— ¿Qué hace falta para consolidar ese proceso?
— Apoyo público y privado, inversión en educación y un polo tecnológico real. Salta no tiene un polo y Chaco sí. En educación hay que trabajar más porque la tecnología se aprende estudiando, pero sobre todo haciendo. Hay que generar las condiciones para que eso suceda.
— ¿La educación tiene un rol clave?
— Totalmente. Una cosa es ser usuario de tecnología y otra entender cómo funciona. Hay un mundo profesional enorme detrás de lo que usamos todos los días y falta trabajar más en la educación media para generar vocaciones y competencias reales.









