En seis años, la producción agro ganadera crecerá un 50 %. La parálisis del agro salteño ya es insostenible.
Hace un mes y medio, el veterinario salteño Céltico Rodríguez advirtió, en su presentación en el ciclo Salta en un mundo en cambio, sobre las dificultades que se presentarán para mantener la actual parálisis del campo salteño en un mundo con creciente demanda de alimentos. En Salta, la producción se encuentra estancada desde que se impuso el ordenamiento territorial, que regula arbitrariamente el avance de la explotación agropecuaria y que ha logrado inmovilizar el crecimiento ganadero, la actividad láctea y toda forma de agroindustria.
Entre las necesidades de empleo y de alimentos y la abstracta preservación de un monte nativo, lamentablemente arrasado por el desmanejo, las autoridades provinciales prefirieron acatar los mandatos de la “ecolatría”-
Sin embargo, el martes pasado, hubo una sorpresa. El gobierno nacional anunció una nueva fase del Plan Estratégico Agroalimentario, que incluye la incorporación de seis millones de hectáreas a la producción. De esa superficie, cuatro millones de hectáreas están en nuestra provincia. Ese avance ¿Lo vamos a manejar nosotros o habrá que aceptar nuevas imposiciones?
El ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, acompañado por el jefe de Gabinete, Jorge Milton Capitanich, y por los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, y de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, informó formalmente que en 2020 la Argentina pretende obtener una cosecha de soja de 65 millones de toneladas y sumar otras 22 millones de tn. de trigo a través del aumento de la productividad y de la superficie cosechable.
El 15 de julio, las autoridades provinciales deberán concurrir a la convocatoria de Casamiquela para plantear la posición salteña en el programa Mirando al 2030. ¿Qué logros y que propuestas podrán exhibir?.
El Plan Estratégico Agroalimentario plantea metas ambiciosas. Se propone incrementar en un 50 por ciento la producción actual. La producción agropecuaria, frutihortícola y forestal, incluyendo frutas y hortalizas, superaría las 247 millones de toneladas anuales, de las cuales la producción granaria rondaría las 155 millones de tn.: 84,6 millones de tn de cereales (casi 50 de maíz) y otros 69,8 millones de tn, de oleaginosas. Las metas incluyen llegar a 10,7 millones de tn. de producción forestal, 11,2 millones de frutales y 10,7 millones de hortalizas y legumbres. En carne vacuna se aspira a una oferta de 3,5 millones de tn. de carne vacuna. La oferta de carne de pollo crecería a hasta 2,6 millones de toneladas y esperan lograr 823 mil toneladas de carne porcina. En lechería, se proponen llegar de 11 mil a 16.500 millones de litros anuales.
En las instalaciones de Puerto Madero, donde se hizo la conferencia, estuvieron los ministros involucrados, el jefe político, el responsable del área, el de Tecnología, porque sin tecnología no hay desarrollo rural, y el de empleo, porque el campo es la actividad económica con mayor efecto multiplicador. Casamiquela prometió “herramientas de financiamiento, aumento de la superficie cultivable y del volumen de producción”.
Capitanich se ocupó de la seguridad jurídica y económica: reforma del mercado de capitales, el seguro multirriesgo, la logística integral, con obras en trenes, rutas y puertos, la baja de costos, la mejora del tipo de cambio efectivo y el fortalecimiento de la organización social. Todo lo que, hasta ahora reclama el campo.
Salta dispone de cuatro millones de hectáreas no explotadas, reúne las condiciones naturales para ser potencia alimentaria y, además, está a un paso de los grandes puertos del Pacífico, que miran hacia el inconmensurable y creciente mercado asiático.
Entre 2000 y 2007 el stock ganadero bovino en Anta había crecido 134%, en Rivadavia 142%, en General San Martín 289%, en Orán 239%. En Rosario de la Frontera y Metán, donde había menor superficie nueva para desarrollar alcanzaron un 60% y 9% respectivamente.
Un enamorado del chaco, que dedicó su vida al desarrollo sustentable, el ingeniero Roberto Neumann afirmaba que en “Salta hay lugar para 20 fincas modelo”. Se refería a una franja concreta de un millón y medio de hectáreas. Pero la superficie disponible es mucho más amplia. Es un territorio algo mayor que el de la provincia de Tucumán.
A contramano de la historia
“Tenemos que empezar a exportar alimentos con alto valor agregado, generando más puestos de trabajo, desarrollando la tecnología en el campo, optimizando la educación rural y promoviendo así el arraigo”, puntualizó Casamiquela. En la foto, con Tomada, Capitanich y Barañao. No es una quimera. Lo dijo Céltico Rodríguez hace un mes y ahora lo expresa formalmente y como convocatoria oficial el Gobierno de la Nación. En los últimos seis años, Salta sólo incrementó la superficie cultivada en 120 mil hectáreas. En la publicación oficial del plan de desarrollo estratégico para Salta 2030 se marca que el rodeo salteño creció exponencialmente desde 1994 hasta 2008; de 300 mil a más de un millón de cabezas. A partir de entonces se estancó.
¿Es saludable para la gente la parálisis del crecimiento rural?
El camino para Salta es volver al desarrollo sustentable. Si de 50 mil hectáreas se afectan 30 mil a la producción el equilibrio se mantiene, y es el equilibrio posible.
El ordenamiento territorial es un fracaso porque fue concebido con una actitud vergonzante, a mitad de camino entre la vocación productiva y la voluntad ambiental. Por eso solo se ha traducido en parálisis, desempleo, inseguridad jurídica y discrecionalidad. A la producción y al ambiente se los protege con desarrollo sustentable. Y decisión política.
Fuente: Franciso Sotelo, El Tribuno









