De las presiones cambiarias, que se refuerzan con la extrema incertidumbre política de estos días, nada salva, pero todo suma. Bajo esa mirada, el Gobierno negociaba en las últimas horas con el sector minero la aplicación de un incentivo similar para acelerar las exportaciones, aunque por ahora no hubo acuerdo para avanzar y garantizarse algún piso de divisas.
En distintas conversaciones dentro del equipo económico, el maíz se descartó por el impacto que podría tener en precios internos en medio de una escalada inflacionaria. Aún se analiza si sumar incentivos para algunas economías regionales, aunque el mes pasado Massa eliminó las retenciones para varios productos y en Agricultura aseguran que eso ya generó un salto en la competitividad. De todas formas, el impacto en términos de divisas no movería demasiado la aguja.
El mercado ve una devaluación pero ahora apuesta a diciembre
Mientras tanto, con las cartas que hay sobre la mesa, el mercado aborda la difícil tarea de interpretar lo que podría suceder en los próximos meses en la economía argentina. Después de una elección primaria que dejó planteado un escenario de tercios con propuestas bien distintas entre sí, sobran las preguntas y se cuentan con los dedos de una mano las certezas.
Aunque entre estas últimas, pareciera estar el escenario de una devaluación. No se sabe quién, cuándo ni cómo. Pero la dinámica de la cobertura arroja algunas lecturas como la consultora Portfolio Personal Inversiones (PPI), que un reciente informe resaltó: “el mercado sigue descontando dos devaluaciones en noviembre y diciembre, aunque recientemente incrementó la expectativa devaluatoria del último mes del año en desmedro del anteúltimo”.
Sobre este punto, el relevamiento detalla que “específicamente, la tasa forward mensual implícita en los contratos de ROFEX de octubre/noviembre se descomprimió desde un récord de 27,5% el 4 de septiembre, a 22,1% el 20 de septiembre”. En esa línea, agrega que en el mismo lapso “la de noviembre/diciembre subió, aunque marginalmente, de un récord de 33,3% a 33,9%”.
La lectura de PPI es que el mercado está incorporando en precios la chance de que Massa entre a la segunda vuelta. En ese caso, toma mayor fuerza la postergación de una eventual devaluación, tomando en cuenta que un salto discreto en el tipo de cambio, tal como ocurrió en agosto, aceleraría la inflación y le quitaría chances de cara a un balotaje.
Fuente: Ámbito








