El Abogado especialista en Derecho Minero y de los Hidrocarburos sostiene que “Salta tiene un enorme potencial por desarrollar”.
Es salteño y trabajó para algunas de las principales empresas de gas y petróleo del mundo en Bolivia, Egipto y Qatar. Hoy está de regreso en la provincia y, aunque encuentra muchos obstáculos, confía en las posibilidades de crecimiento de la provincia.
La Argentina cuenta con una gran cantidad de profesionales que brillan alrededor del mundo. El abogado salteño Darío Arias es un ejemplo de ello. Se formó en la provincia, se especializó en el país y el exterior, y su excelente desempeño profesional lo llevó a trabajar en destinos como Bolivia, Egipto y la Meca del gas en el mundo: Qatar.
Arias estudió Derecho en la Universidad Católica de Salta. Durante sus primeros años como abogado ejerció su profesión hasta que en 1994 decidió subir un escalón. Con un gran esfuerzo económico y personal completó una maestría en Asesoramiento Jurídico de Empresas que la Universidad Austral dictaba en Rosario, lo que lo obligó a viajar dos días completos por semana durante dos años. Cuando completó esos estudios se debatía en el país la reforma del Código Minero y, atento al enorme potencial minero que tenía Salta y el país, buscó especializarse. Le dijeron que el mejor lugar del mundo en esa materia era la Universidad de Dundee, en Escocia; por lo que se postuló para una maestría de un año y medio de duración. Fue aceptado y logró acceder a una beca, y a fines de 1998 regresó al país con su segundo master bajo el brazo, pero sin trabajo.
Estuvo desocupado durante medio año, hasta que fue contratado por YPF para trabajar en Bolivia. El vecino país se encontraba transformando su sector hidrocarburífero, y lo tentó la oportunidad de ganar experiencia. Trabajó primero para YPF (aún estatal) y luego para la española Repsol. Pero su desempeño profesional lo volvió atractivo para Petrobras, que le ofreció permanecer en Santa Cruz de la Sierra pero trabajando para la estatal brasilera, que tiene importantes negocios en el vecino país. Un par de años más tarde lo tentaron de British Gas, una compañía más chica que las anteriores, pero mucho más especializada. En 2008 esa empresa le ofreció instalarse en Egipto, donde trabajó y vivió durante un año. Luego volvió brevemente a Bolivia y en 2010 regresó a Salta, donde decidió volver a instalarse con su familia. Fue coordinador Legal y Técnico del Ministerio de Ambiente durante la gestión de Francisco López Sastre hasta que recibió un ofrecimiento difícil de rechazar: lo llamaron para sumarse a la petrolera estatal Qatar Petroleum, en la Meca del gas del mundo. Además de la experiencia profesional, el ofrecimiento tenía un condimento difícil de rechazar: El sueldo de un mes allá era equivalente al de un año en el Ministerio de Ambiente. Así, durante dos años vivió en Qatar y trabajó en el Departamento de Proyectos de Qatar Petroleum, y aprovechó para estudiar árabe, vincularse con el mundo universitario y fortalecer las bases de la consultora que formó incluso antes de regresar a Salta.
Como consultor asesora a empresas en diferentes puntos del globo y periódicamente lo convocan para conducir procesos arbitrales alrededor del mundo, ya que a lo largo de su carrera se fue especializando en arbitrajes. También dicta clases de posgrado en el campo empresarial para la Universidad de Aden.
Como un hombre que vive conectado con el mundo, Dossier Empresario consultó a Darío Arias cómo veía a Salta y el país en el contexto internacional. “Pese a que está ubicada en un lugar estratégico y a que tiene todas las posibilidades, veo que Salta sigue muy cerrada y aislada. No hay trenes, si querés tomar un vuelo internacional si o si hay que pasar por Buenos Aires, se pasan horas en las aduanas, de vez en cuando se corta internet y estamos volviendo al teléfono fijo porque los celulares no funcionan. Hay una miopía de la potencialidad que tenemos y, en lugar de agrandar la torta, en muchos aspectos nos peleamos para que nadie nos toque lo poco que tenemos” argumentó.
Luego sostuvo que “Salta tiene un enorme potencial por desarrollar. Deberíamos estar dándole de comer al norte de Chile, una región que va a recibir 52.000 millones de dólares en inversión en los próximos años. Y hablo sólo de comida, de lo más básico. Pero no podemos hacerlo si no hay vuelos, no tenemos ferrocarril y la ruta se corta varias veces al año. Nuestros vecinos de Bolivia también nos están pasando el cepillo, pero no terminamos de integrarnos económicamente con ninguno”.
Consultado sobre los pasos que la provincia debería dar para revertir esta realidad, calificó como “un interesante intento” el plan Salta 2030, aunque opinó que “habría que darle una vuelta de rosca”. Según contó, “Qatar también tiene su plan 2030, y cada medida que se toma se evalúa si está alienada o no con los objetivos de ese plan. Aquí es como que el plan lo hizo cierta elite, el Gobierno provincial lo apoyó pero no lo asume, y las fuerzas políticas no se sentaron a acordar para apoyarlo. Entonces, no logramos que ninguna de sus conclusiones se conviertan en políticas de Estado”.
Darío Arias también repasó el tema de la producción de hidrocarburos en Salta, y lo primero que señaló es que “se necesita planificar a largo plazo”. Sobre este tema el especialista reconoció que “hay muchas cosas que el gobierno provincial no puede hacer. Los inversores extranjeros que pueden llegar a estar interesados en el negocio petrolero y gasífero no se fijan en Salta sino en la Argentina. Y hoy, con control de cambios, cepo cambiario, prohibición de importaciones, prohibición de enviar ganancias al exterior, no hay ninguna posibilidad de que alguien invierta en la provincia. Sin embargo, hay mucha gente en la gatera, esperando que termine el gobierno de Cristina Fernández. Y Salta debería estar preparándose para captar la mayor cantidad posible de inversores cuando cambie el gobierno nacional”.
Como especialista en materia energética, también aconsejó impulsar algunos cambios. “Seguimos usando el gas como hace 50 años, para quemarlo en la cocina, cuando ya está comprobado que es mucho más eficiente la electricidad. Entonces, en vez de seguir construyendo gasoductos, deberíamos apuntar al uso de artefactos eléctricos. También hay que aprovechar que Salta está en uno de los mejores lugares del mundo para aprovechar la energía solar, incluso mejor que el Sahara. Los mejores niveles de radiación solar horizontal se dan en nuestra zona andina, donde además tenemos grandes zonas fiscales planas, limpias y sin lluvias. Y además está el electroducto a través del cual le vendemos energía a Chile. La clave para avanzar en estos proyectos es la información. Necesitamos información técnica precisa para poder tentar a los inversores. Creo que hay mucho para hacer, pero no se ve mucha proactividad” concluyó.
VINCULADO
Escribió en dos libros en inglés
Durante su estadía en Qatar Darío Arias aprovechó para escribir varios capítulos en dos libros. Uno es una “Enciclopedia de las leyes de Gas y Petróleo”, y el otro se titular “Leyes y regulaciones de la exploración petrolera global”.
“Me vinculé con la universidad en Qatar, donde hay un Centro de Derecho de la Energía que me puso en contacto con la editorial Global Law and Business, especializada en temas de negocios, que tiene un capítulo sobre derecho energético” contó el abogado, quien detalló que “en un libro escribió los capítulos referidos a Bolivia, Argentina y Qatar, que eran sobre los que tenía experiencia. Y en otro hice un repaso del régimen legal de Bolivia y Argentina, de acuerdo a un formato tipo”.










