Así lo informó hoy el Ministerio de Hacienda y Finanzas, que agregó que en enero último el rojo fiscal se redujo en un 90% respecto del mismo mes del año pasado.
El Gobierno nacional terminó el 2015 con un déficit primario del 5,4% del PBI, un rojo de $291,66 mil millones, con un deterioro de $123,25 mil millones respecto del año anterior.
Así lo informó el Ministerio de Hacienda y Finanzas, en un comunicado en el que precisó que “el incremento del déficit primario reflejó un crecimiento de los recursos primarios en $286,58 mil millones (31,6% interanual) que resultó inferior a la suba del gasto primario en $409,86 mil millones (38,1%)”.
Con esta tendencia, “los ingresos primarios crecieron a 22,2% del PIB (un aumento de 1,7 puntos porcentuales) mientras que los gastos primarios crecieron a 27,7% del PIB (un aumento de 3,3 puntos porcentuales)”, según la cartera que conduce Alfonso Prat-Gay .
Las rentas de la propiedad aportadas por el Banco Central llegaron a $ 78,12 miles de millones de pesos, frente a $ 70,11 miles de millones del 2014, mientras que las de la Anses ascendieron a $ 52,20 miles de millones frente a $ 46,8 miles de millones del año previo.
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En tanto, en enero del 2016, se registró un déficit de $ 548 millones, un 90% más bajo que el mismo mes del año pasado.
Las rentas de la propiedad en el primer mes del año fueron de $ 2226 millones en el caso de la Anses, frente a $ 4613 millones de hace un año, mientras que en ninguno de los dos ejercicios se registraron giros del Banco Central.
El director de la consultora Prefinex, Nicolás Bridger, dijo a LA NACION que “el 2015 cerró con el mayor déficit primario desde 1988, como consecuencia de un gasto primario (34% interanual) creciendo por encima de los ingresos (31,6%)”. Pero con las rentas de la propiedad, “el deficit primario de 2015 cae a tres por ciento”.
El analista precisó que “en enero de este año se observó una reducción significativa del déficit primario respecto a igual mes de 2015 ($ 548 millones frente a $ 5.770 millones). Esta merma es producto de una recaudación que se incrementó 29.7% interanual mientras que el gasto primario exhibió una suba de solo 22%, lo cual representa una baja significativa en términos reales”. En particular, dijo que “en la desaceleración del gasto primario se destaca lo sucedido con el gasto de bienes y servicios (-29% interanual), otros gasto corrientes (-51%) y transferencias corrientes al sector privado (+6,7%)”.
De inmediato, Bridger aclaró que “es difícil pensar que pueda mantenerse esta divergencia favorable entre el crecimiento de ingresos y gastos y por ende que se observe una reducción significativa del déficit primario, teniendo en cuenta el bajo dinamismo de la recaudación de febrero, la modificación en ganancias y que muchos gastos están atados a la dinámica inflacionaria”.
Por su parte, la directora del estudio Bein, Marina Dal Poggetto, destacó que “los datos de 2015 son algo mejores de lo que presentó Prat-Gay hace un par de meses, déficit primario de 5,4% del PIB en vez de 7,1 por ciento”.
En cuanto al primer mes del año, aclaró que “el aumento del gasto de sólo 22% está subejecutado porque todavía no cuentan con un presupuesto acorde a la nueva estructura del Estado y eso hace que no puedan ejecutar por ahora”.En particular, explicó que “las jubilaciones crecen 46%, con la moratoria previsional del año pasado, pero todavía no incluye el salto en las jubilaciones de marzo, sólo el arrastre del aumento de septiembre de 2015, y los gastos de consumo -que incluyen salarios- sólo 9.6% y transferencias corrientes sólo 7,1%”.
En tanto, aseguró que “la recaudación de enero estuvo abultada por las retenciones sobre las ganancias de los futuros de dólar, que es algo que podría repetirse en marzo, pero no en el año, cuando además van a empezar a pegar los cambios en ganancias de personas físicas”.
Dal Poggeto sostuvo que “con los recursos creciendo 27%, teniendo en cuenta los cambios impositivos, se requiere de una fuerte moderación del gasto para sostener el desequilibrio fiscal de partida de 4,3%, sin contar un aumento adicional en la deuda flotante”. Al respecto, opinó que “les tiene que ir muy bien con el intento de reordenamiento del gasto y tienen que necesariamente avanzar con los aumentos tarifarios pendientes para licuar los gastos en subsidios”. Igualmente, consideró que “la proyección que venían manejando de 4,8% de déficit respecto del PBI luce razonable”.
El comunicado de la cartera económica destacó que “al incorporar al análisis el ingreso por rentas financieras recibidas del FGS y BCRA y pagadas por servicio de intereses de la deuda, el resultado financiero registró un déficit de $282,17 mil millones, verificándose así un deterioro de $159,57 mil millones respecto a enero de 2015”.
Del lado de los recursos, se detalló, “fue determinante en términos acumulados la mayor recaudación por Contribuciones a la Seguridad Social, Valor Agregado y Ganancias”, mientras que del lado del gasto primario primó “la suba interanual del gasto primario se distingue por las variaciones en Prestaciones de la Seguridad Social y Remuneraciones”.
Además, “las cuentas públicas consolidadas reflejan el impacto del sostenimiento de la demanda de energía, el cual ascendió, según cuadro sintético adjunto, a $127.026,3 millones, esto es prácticamente el 9% del gasto primario”, se explicó.
También se precisó que el aumento de la deuda flotante durante el año pasado fue de $ 56,5 miles de millones.
En un informe complementario, Hacienda informó que “desde 2012 a 2015 la expansión monetaria debido a factores fiscales promedió un 33.3% del nivel de la base monetaria al inicio de cada ejercicio. En 2015 ese ratio llegó al 38.5%”, lo que refleja que el Banco Central fue casi la única fuente de financiamiento del Tesoro.
“La persistencia en el tiempo de dicha dependencia ha constituido un condicionante a la capacidad y flexibilidad del Banco Central (BCRA) para llevar a cabo una programación monetaria consistente con la estabilidad de precios. En pos de revertir esta tendencia y sus consecuencias inflacionarias, a partir del año en curso la programación fiscal contemplará una reducción nominal de la emisión monetaria prevista como fuente de financiamiento al Tesoro Nacional”, se destacó.
Por esta razón, para este año “se prevé que el financiamiento monetario del BCRA se reduzca a 25.6% de la base monetaria (ó $160.000 mil millones); es decir, una desaceleración de cerca de 13 puntos porcentuales con respecto a lo observado en el año 2015. Esta trayectoria resulta consistente con el rango meta de inflación de 20-25% establecido por el Poder Ejecutivo para el 2016”.
Fuente: La Nación









