Operadores revelaron que se percibe una mayor fluidez en la salida del producto, en particular desde depósitos de warrants. Una larga hilera de camiones retiró bolsas de la warrantera Norte. “Esperar a vender no tiene sentido”, consideró Colombres.
Camiones se instalaron en las inmediaciones del Arsenal, que alquila galpones a una warrantera.
El día después del acuerdo que sellaron los industriales argentinos el martes con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para garantizar el abastecimiento de azúcar, comenzaron a aparecer los primeros resultados.
La salida de azúcar de los depósitos al mercado cobró mayor fluidez en las últimas horas. Una prueba de ello se observó en las inmediaciones del Arsenal Miguel de Azcuénaga, por la ruta 9, a la altura del acceso Norte. Allí están instalados los depósitos de la warrantera Norte, donde depositan su azúcar empresas como los ingenios Concepción y La Florida, entre otros operadores. Ayer, una larga hilera de camiones fueron cargados con 30.000 bolsas de 50 kilos del endulzante, propiedad del empresario Jorge Rocchia Ferro.
“Es mercadería mía; vendimos 30.000 bolsas al ingenio Tabacal (de Salta), que están saliendo para que haya abastecimiento en Buenos Aires”, señaló Rocchia Ferro a nuestro diario. “Estoy tratando de colaborar en todo este proceso, porque tenemos que tener un azúcar a precio razonable, dentro de los $ 185 la bolsa, y el mercado tiene que esta abastecido con el azúcar ’popular’, con la ’selecta’ y con la ’premium’”, indicó Rocchia Ferro.
A través del sistema de warrants, las empresas azucareras se financian por intermedio de los bancos, para lo cual dejan en depósitos su azúcar como garantía, que retiran cuando saldan el crédito.
El presidente de la warrantera Norte, Víctor Pereyra (ex presidente de la Sociedad Rural de Tucumán), opinó que el mayor movimiento de azúcar de las últimas horas “debe tener estrecha vinculación con los acuerdos con Moreno”. Comentó que en la última temporada hubo menos operaciones de warrants que en 2009, en parte por la caída de la producción de azúcar a causa de problemas climáticos, pero también por razones comerciales. “Al inicio de la zafra, los precios venían subiendo normalmente y se vendió bastante. En general, cuando los precios están bajos y hay expectativas de que suban se warrantea. Pero ahora hubo muy buenos precios y no guardaban el azúcar”, remarcó. Pereyra observó que los grandes empresarios azucareros, en particular los cañeros de gran escala que tienen mucho stock de azúcar sin dificultades financieras, prefirieron quedarse con el producto, no como forma de especulación, sino como opción de inversión.
Fuente: lagaceta.com









