El NEA inicia la siembra y los representantes comerciales de la región
prevén un incremento del área y de los rindes. En su portfolio, Syngenta
cuenta con los materiales más sembrados en la región y que mejor
responden a los desafíos sanitarios y de plagas que enfrentan los
productores. Crónica del comienzo de campaña.
Desde el sector semillero estiman que la semana próxima, después de un
atraso en la decisión de siembra ante las condiciones climáticas que
obligaron a postergar la cosecha de las sojas y maíces tardíos, los
productores comenzarán a sembrar. Y las perspectivas para la región son
alentadoras. "En el Chaco, por ejemplo, que parecía que prácticamente no
se iba a sembrar girasol por un tema de paloma, hemos vendido una gran
cantidad de bolsas y creemos que se va a recuperar gran parte de la
superficie que se había caído el año pasado", afirmó Javier Broglia,
representante técnico comercial de las marcas Dekasol y NK de Syngenta
Semillas en la zona.
Broglia fue parte de la primera de una serie de jornadas en las que
Syngenta está presentando las novedades tecnológicas con que cuenta para
cada zona en esta campaña.
Las buenas perspectivas están acompañadas, además, por una suba en el
piso de los rindes. "El año pasado estábamos hablando de entre 800 y
1.200 kilos de rinde. Este año arrancamos con una situación de perfil
cargado, mejor que en las últimas 3 campañas. Imaginamos un piso de
1.000 kilos y, si las cosas acompañan, deberíamos estar entre los
1.800/2.000 kilos promedio", apuntó Broglia. A ello se suma que "los
precios están consistentes a futuro".









