Inseguridad jurídica, inflación, falta de acceso al financiamiento, corrupción e ineficiencia del Estado. En un escenario marcado por la conflictividad, éstos son los cinco factores que más preocupan hoy a los empresarios argentinos a la hora de hacer negocios en el país e impactan en la competitividad de la economía.
Los obstáculos que encuentran los ejecutivos para rentabilizar el riesgo en la Argentina surgen de una encuesta entre empresarios locales realizada por el World Economic Forum (WEF) -en asociación con el IAE Business School-, presentada ayer como parte del Informe Global de Competitividad 2010-2011 en Pekín.
Del relevamiento entre 104 hombres de negocios surgen, además, problemáticas ligadas a la regulación restrictiva en materia laboral, la estructura impositiva y una inadecuada infraestructura, entre otras.
El WEF publicó ayer el último ranking de competitividad. En esa grilla, el país ocupa el puesto 87° en el mundo, lo que reflejó una caída de dos posiciones con respecto al año pasado. Los primeros puestos permanecen en manos de Suiza, Suecia, Singapur, Estados Unidos y Alemania, mientras sigue avanzando China (está 27° y estaba 29°).
Actualmente, la Argentina se encuentra detrás de países como El Salvador y Guatemala en América latina. Justamente en la región, Chile (30° en el mundo) es el país más competitivo, seguido por Puerto Rico (41), Panamá (53), Costa Rica (56), Brasil (58), Uruguay (64) y México (66). Doce pilares El ranking se basa en el Indice Global de Competitividad (GCI, por sus siglas en inglés), desarrollado para el WEF por Sala-i-Martin y presentado por primera vez en 2004.
A su vez, el GCI se basa en doce pilares, que incluyen un análisis de instituciones, infraestructura, entorno macroeconómico, educación sanitaria y primaria, capacitación y educación superior, eficacia de los mercados de bienes y laborales, desarrollo del mercado financiero, disponibilidad tecnológica, tamaño del mercado, sofisticación empresarial e innovación.
Las conclusiones del WEF se conocen en momentos en que la Unión Industrial Argentina (UIA) se enfrascó en un duro enfrentamiento con la CGT y el Gobierno por un polémico proyecto que busca ampliar la participación de los trabajadores en las ganancias empresariales y cuando la entidad fabril reclamó un freno a los bloqueos del gremio de camioneros a algunas empresas.
Fuente: lanacion.com









