Como todos los años, los analistas de distintas consultoras y bancos del mundo comienzan a publicar sus primeros pronósticos para el 2024. ING (Internationale Nederlanden Groep), es una institución financiera de origen neerlandés adelantó que se avecinan cambios importantes el próximo año y aseguró que el más afectado será el dólar.
Para ING, el 2024 será el año en el que el dólar “finalmente baje”. Así lo revelan los expertos del banco en su informe de perspectivas para el próximo año, en el que explican que, bajo su punto de vista, “las divisas con mejor comportamiento serán aquellas que estén más infravaloradas”. Así, esperan un “paso adelante” del dólar australiano y la corona noruega.
Divisas: cuáles son las que tienen más posibilidades en 2024
En ING opinan que las monedas de Australia y Noruega “tendrán un mejor comportamiento” el año que viene. “Luchar contra la tendencia alcista del dólar ha sido un ejercicio inútil durante la mayor parte de este año”, y ahora las monedas “preparadas para desafiar al dólar necesitarán algo de ayuda”.
Explican los analistas del banco que tanto el dólar australiano como la corona noruega “acumulan subvaluación en su arsenal”, y de hecho son “las monedas más infravaloradas” a medio plazo, donde la divergencia con respecto a mejores precios de exportación es la historia central. El entorno de tipos más altos en Estados Unidos “ha impedido que estas monedas se alineen con el repunte de los precios de las materias primas observado en la segunda mitad de este año”, algo que podría cambiar en 2024.
Frente a ese mejor desempeño que esperan en ING para el dólar australiano y la corona noruega, las monedas europeas no saldrán tan bien paradas el los próximos doce meses. “A diferencia de las monedas vinculadas a las materias primas, ni el euro ni la libra están particularmente infravalorados frente al dólar”, comentan.
Por eso creen que la historia del dólar “será suficiente para hacer subir el EUR/USD en 2024 (nuestro objetivo para fin de año es 1,15), pero los movimientos deberían ser relativamente modestos”. En cualquier caso, consideran que el EUR/USD “intentará recuperarse mientras la eurozona esté en recesión”.
Y señalan que también enfrentará el desafío de un Banco Central Europeo “cada vez más moderado”, si están en lo cierto y el BCE acomete el primer recorte de los tipos de interés en junio.
En cuanto a la libra, desde ING remarcan que el ciclo de flexibilización de 100 puntos básicos que esperan que lleve a cabo el Banco de Inglaterra en 2024 “creará obstáculos para el GBP/USD”. “No prevemos que las elecciones en el Reino Unido exijan una gran prima de riesgo para la libra, pero dudamos que tampoco supongan un viento de cola”, concluyen.










