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Minería y proveedores avanzan con medidas para reforzar la seguridad vial en la Puna

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Empresas mineras, proveedores y cámaras del sector participaron de una mesa de trabajo junto a organismos provinciales y Vialidad Nacional para abordar la creciente siniestralidad en la Ruta Nacional 51. Capacitación de conductores, prevención y conducción segura en alta montaña aparecen como ejes prioritarios.

La seguridad vial en los corredores de la Puna se convirtió en un tema prioritario para el sector minero y sus proveedores. En ese marco, representantes de las principales instituciones vinculadas a la actividad participaron de una primera mesa de trabajo convocada en la sede de la Cámara de la Minería de Salta, con el objetivo de coordinar acciones frente al incremento de incidentes registrados sobre la Ruta Nacional 51.

El encuentro reunió a autoridades de Vialidad Nacional, de la Provincia y de la Policía de Salta con representantes de la Cámara de la Minería y de la Cámara de Proveedores de Empresas Mineras de Salta. La iniciativa apunta especialmente a generar herramientas que permitan mejorar las condiciones de circulación de los numerosos vehículos de gran porte y camionetas que diariamente utilizan este corredor estratégico para la actividad productiva.

Uno de los principales puntos analizados fue la necesidad de fortalecer la prevención dentro de las empresas y profesionalizar aún más la conducción en alta montaña. Desde el sector público se planteó la continuidad y ampliación de las capacitaciones destinadas a trabajadores de compañías mineras, proveedores y otros actores que utilizan la ruta, con especial énfasis en manejo defensivo y conducción bajo condiciones de alta montaña.

La problemática adquiere particular relevancia por las características de la Ruta Nacional 51. Se trata de un corredor de montaña con tramos sinuosos, condiciones climáticas cambiantes y una altitud que alcanza los 4.080 metros sobre el nivel del mar en Abra Blanca. A estas dificultades se suma el intenso tránsito asociado al crecimiento de la actividad minera en la Puna.

Durante la reunión también se expusieron datos que reflejan la magnitud del desafío. La Provincia informó que en lo que va del año se registraron 89 víctimas fatales por siniestros viales y señaló que en la zona de la Puna se detectan de manera recurrente excesos de velocidad. Los controles realizados en San Antonio de los Cobres también evidenciaron casos reiterados de conductores que circulaban bajo los efectos del alcohol.

Frente a este escenario, uno de los desafíos para las compañías que operan en la región es profundizar sus políticas internas de seguridad vial y trasladar las buenas prácticas a toda la cadena de proveedores y contratistas. La capacitación, el control de las condiciones de los conductores y la adopción de protocolos específicos para la circulación en alta montaña se presentan como herramientas centrales para reducir el riesgo asociado a la actividad.

Desde Vialidad Nacional, en tanto, se informó sobre las obras y tareas de conservación que se ejecutan sobre el corredor. Entre los principales trabajos se encuentra el avance de la pavimentación del Tramo II, de 24 kilómetros entre Mina La Poma y Alto Chorrillo, y del Tramo III, de 15 kilómetros entre Alto Chorrillo y Campo Amarillo.

También continúan las tareas de conservación entre Campo Quijano y San Antonio de los Cobres y desde esta localidad hasta el límite internacional del Paso de Sico. Los trabajos incluyen perfilado de calzada y aporte de material para mejorar las condiciones de circulación. Durante los últimos temporales de nieve, además, personal de Vialidad intervino para despejar la ruta y asistir a vehículos de gran porte que habían quedado afectados por las condiciones climáticas.

La articulación entre empresas, cámaras y organismos públicos tendrá además un capítulo especial durante las próximas semanas, ante el desarrollo de la Festividad del Señor y la Virgen del Milagro. En ese período se prevé un refuerzo de los controles de tránsito y alcoholemia en las zonas altas, mientras se intensificarán las tareas de mantenimiento para facilitar el desplazamiento de los peregrinos que descienden desde la cordillera.

Para el sector minero, la seguridad vial constituye un aspecto cada vez más vinculado a la continuidad y sustentabilidad de las operaciones en la Puna. La magnitud del tránsito generado por la actividad y las condiciones particulares del territorio demandan una estrategia que combine infraestructura, fiscalización y, especialmente, una cultura preventiva extendida a empresas, trabajadores, contratistas y proveedores.

La mesa de trabajo representa así un primer paso para consolidar una agenda común entre el sector privado y las autoridades, con la capacitación y la prevención como herramientas clave para reducir la siniestralidad y mejorar la seguridad de uno de los corredores más importantes para el desarrollo minero de Salta.

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