Como buen hijo de geólogo, Javier Rojas, desde que nació en Santiago de Chile a fines de los 70, tuvo su vida signada por la minería. De pequeño, por el trabajo de su padre, se mudó a Antofagasta, y a los ocho años llegó con su familia a Salta, donde vivió hasta la adolescencia. Lleva en su ADN ser hijo de quien descubrió la mina de cobre más grande del mundo, Escondida. Tanta cercanía con la actividad terminaría convirtiéndose también en su ámbito profesional. Hoy vive en Mendoza, trabaja en el sector minero latinoamericano desde 2000 y dirige Argentina Mining, el evento que en su versión Norte llegará a Salta del 2 al 4 de septiembre, con más de 50 conferencias, destacados expositores, una megaplaza de maquinarias y espacios para el networking y los negocios.
Desde la capital mendocina, en diálogo con Dossierweb, Rojas analiza el presente y las perspectivas de la minería argentina y plantea que el principal desafío está en multiplicar la exploración para transformar el enorme potencial geológico del país en nuevas minas. Destaca el impacto del RIGI para atraer inversiones, aunque considera que también deberían generarse herramientas específicas para las etapas exploratorias, donde el riesgo es mayor. Además, analiza la continuidad de las políticas mineras, el aprendizaje que Argentina puede tomar de Chile y el papel de las empresas estatales provinciales. Sostiene que el crecimiento minero puede generar un fuerte efecto multiplicador sobre otras industrias y anticipa los contenidos de Argentina Mining Norte 2026, que reunirá en Salta a empresas, proveedores, inversores, especialistas y autoridades.
Especial Dossierweb

Argentina Mining Norte reunirá en Salta a empresas, proveedores, especialistas e inversores del sector.
— Argentina Mining va por los 30 años. Con todo ese andar, ¿qué es lo más significativo que ves aporta este gran evento a la minería?
— Creo que este evento conecta a la industria y multiplica las oportunidades, porque los negocios aparecen entre personas. Un escenario muy real es un propietario de proyectos mineros que ha llevado su propiedad y ha generado algún tipo de información de la misma. Y es en estos eventos donde puede llegar a conectar con un potencial interesado en hacer negocios con él, por ahí termina siendo alguien que compra ese proyecto o que se asocia a él de alguna forma. Muchas veces esa es la génesis de una gran mina de mañana, y que, más pronto que tarde, comienza a generar un movimiento, y con el tiempo, se va avanzando en el conocimiento de ese proyecto, y que puede terminar siendo una mina. Como el ratio que hay del proyecto a la mina es tan amplio, que de cien proyectos uno se transforme en mina, nos dice que necesitamos muchos de esos casos para que haya un impacto en lo productivo y es por eso que siempre falta exploración, que es la génesis de la minería. Cuando hablás de la minería y de los avances que vemos en cobre, litio, oro y plata en la Argentina, hay que recordar que alguna vez fueron proyectos de exploración. Y si hubiera más de eso, tendríamos muchas más minas en operación en nuestras manos.
— ¿Ves que todavía no hay tantos proyectos, a pesar de que hay un contexto favorable para el sector?
— Voy a ir a algo trillado y sabido, pero sucede que en la cordillera de los Andes tenemos un vecino, que es Chile, que opera con alrededor de entre 150 y 200 minas actualmente, de diferente tamaño. Entonces, cuando hablamos de que nosotros tenemos más de 20 minas en operación, el potencial de crecimiento es muchísimo. Ahora, para generar unas 100 minas en producción en los próximos 50 a 100 años, necesitamos 1000 proyectos en exploración para que alguno de esos llegue a destino. Entonces siempre hace falta mucho trabajo en exploración.

Javier Rojas destaca a la exploración como la génesis necesaria para ampliar la minería argentina.
— ¿El RIGI está alcanzando? El Gobierno sumó un super RIGI. ¿Son suficientes?
— Sí, creo que es una herramienta muy positiva para facilitar el ingreso de inversores nuevos a proyectos existentes. Creo que en algún momento debe empezar a hablarse de un RIGI para la exploración. Es más complicado porque muchas de las veces, cuando el proyecto está en exploración, es más riesgoso para cualquier inversor. Cuando pasa esa etapa, y se sabe cuánto mineral hay, es un poco más seguro para el que invierte. Pero el riesgo mineral siempre premia al que se anima. Y por eso vienen muchas empresas de fuera del país, concentradas entre Australia, Canadá y otros países, que son los que tienen una tradición exploradora y de toma de riesgos más grandes que las que hay en otros países, por eso sucede que esos países tienen las grandes exploraciones.
— ¿Qué debe garantizarse en el proceso electoral y en un hipotético cambio de gobierno en relación a la minería y la seguridad que necesita el inversor?
— Creo que sería bueno que, al margen de que las cosas pueden cambiar en lo político, las ideas de los esquemas que tienen que ver con la actividad se mantengan, porque no sería fácil mantener el nivel de interés por el país si se modifica de forma muy importante. Los inversores que conocen Argentina siguen aquí por algo. El potencial está y ahora se está cristalizando en alguna medida. El RIGI ha concentrado mucho interés en el país y lo va a seguir haciendo. Siempre el inversor busca estabilidad pero, aunque las cosas puedan cambiar, creo que las políticas mineras van a seguir firmes, eso es positivo.

Rojas sostiene que el crecimiento de la minería puede generar un fuerte impacto sobre otras industrias.
— También se ve en los gobiernos provinciales, a los gobernadores apostando a la minería como un elemento de desarrollo. ¿Cómo ves ese proceso?
— Yo creo que la minería va a seguir en el núcleo de esta discusión de la productividad argentina, tanto en su componente nacional como en las provincias, con las cosas que trae el federalismo, obviamente. Veo un camino claro de crecimiento de la minería a futuro.
— Hay que tener presente que el delay que tenemos en relación a Chile es que ellos creyeron en la minería desde hace décadas. ¿Cómo Argentina puede aprovechar esa experiencia?
— Creo que podemos tomar las experiencias, saber cómo hacer las cosas. Se nota ese acercamiento de Chile últimamente, especialmente en todos los desarrollos o todas las empresas que están empezando a llegar a Argentina. Más allá del interés que hay en San Juan, también hay mucho interés en Salta, en Mendoza y en Santa Cruz. Es lógico que Chile se interese en Argentina y que la Argentina pueda tomar esos aprendizajes de todos los años que lleva Chile en todo este tren de la minería.
— En Chile hay un rol fuerte del Estado como actor central de la minería. ¿Cómo ves ese aspecto en Argentina?
— CODELCO sigue a pleno con su estrategia, pero también hay iniciativas estatales argentinas que tienen sus planes. Hay empresas estatales mineras en la mayoría de las provincias, empezando con REMSa, CAMYEN en Catamarca, JEMSE en Jujuy, Impulsa Mendoza, en Santa Cruz FOMICRUZ. Son casos de provincias que entendieron que podían hacer un aporte a la actividad minera desde el lado estatal, haciendo acuerdos o desarrollando proyectos por su cuenta o en asociación con otras empresas privadas. La verdad que todo suma y todo hace que la minería sea más grande.

Rojas considera que Argentina necesita multiplicar los proyectos de exploración para generar nuevas minas.
— ¿Cuánto puede la minería ayudar a tender este puente entre estas dos Argentinas, la de caída pronunciada de la industria, los comercios, el consumo, y la de sectores muy en alza como la energía y la minería?
— Creo que la minería tiene la necesidad de consumir tantos y diversos productos y servicios que, si el sector crece, va a tener un impacto aún mayor en estas economías de diferentes industrias. Y como tenemos tanto para crecer, creo que hay que generarle condiciones para que crezca la minería para que realmente impacte en la economía nacional y traiga todos esos beneficios multiplicados exponencialmente.
— ¿Qué va a encontrar el sector minero del 2 al 4 de septiembre en Argentina Mining Norte?
— En este Argentina Mining Norte 2026 tenemos planificado un evento que tiene diferentes componentes. Estará la exhibición comercial en espacios externos, con maquinaria pesada, y en los espacios internos la presencia de las diferentes empresas proveedoras y mineras de la región. Ahí se podrán mostrar servicios, los proyectos mineros y todo lo que viene con el tema de la innovación minera por parte de estos proveedores. Y vamos a tener también un programa de conferencias muy intenso, con alrededor de unas 50 conferencias técnicas de alto nivel, con diferentes speakers destacados de toda la Argentina y algunos internacionales, con autoridades de Nación y de Provincia, que nos van a dar un escenario de qué es lo que pasa con la actividad minera argentina, como la mesa de litio, innovación, generación de propuestas para la exploración, productos y servicios del sector minero. Y también está el networking y todas las actividades sociales, porque generamos un ámbito propicio para la conexión entre personas y la generación de negocios para el sector minero.









