El Presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili ratificó ante analistas e inversores que mantiene una perspectiva optimista sobre la evolución de la inflación y espera que el proceso de desaceleración continúe durante los próximos meses. Sin embargo, la autoridad monetaria anticipó que no modificará el sesgo contractivo de su política monetaria mientras la inflación permanezca por encima de los niveles internacionales.
Como Presidente de la entidad, señaló que las presiones sobre los precios que aparecieron durante el primer trimestre terminaron teniendo un carácter transitorio y perdieron fuerza durante el segundo semestre. A esto se suma una desaceleración de la inflación núcleo, que, según el diagnóstico del BCRA, alcanzó niveles comparables con los registrados en 2017.
“Las presiones que vimos en el primer trimestre, que considerábamos temporarias, resultaron ser temporarias y dejaron de ejercer presión en el segundo semestre”. En ese sentido, destacó que las expectativas del mercado siguen ancladas en cuanto al sendero de precios.
En otra parte de su exposición, también agregó que el escenario internacional, al mismo tiempo, podría tener influencia en distintas vías.
Por un lado, una menor actividad entre los principales socios comerciales podría debilitar la demanda de los productos que exporta el país. Por otro, el encarecimiento de la energía puede generar mayores presiones inflacionarias a nivel internacional y trasladar parte de ese incremento de precios a la Argentina.
A su vez, un contexto de mayor inflación global podría mantener elevadas las tasas internacionales y generar un desplazamiento de capitales desde los mercados emergentes hacia activos considerados de menor riesgo. No obstante, el diagnóstico del Central es que actualmente la economía argentina cuenta con mejores condiciones para absorber ese escenario externo que en otros momentos.
“Esa combinación de cosas nos afecta menos que lo que nos hubiese afectado en otros momentos y estamos viendo algunos beneficios”, señaló.
La volatilidad de tasas y la administración de liquidez
La estrategia, señaló que se instrumentará fundamentalmente a través de la administración de la cantidad de dinero y de la liquidez disponible en el sistema financiero. “Esto lo hacemos administrando cantidades y liquidez del sistema en el proceso venimos fortaleciendo la calidad de las variables del balance del BCRA y venimos ganando flexibilidad operativa”, explicó.
Al mismo tiempo, la entidad reconoció que se mantiene atento a la que este endurecimiento monetario – que impacta en la actividad económica- no derive en una excesiva volatilidad de tasas. “Seguimos manteniendo como prioridad que las tasas de interés se mantengan estables y la demanda de dinero se va a ir recuperando y va evolucionando en la mejora de la actividad y la recuperación del crédito”, sostuvo.
La frase del Presidente del BCRA resulta clave ya que enlos últimos días, se observó en el mercado volatilidad en las tasas de interés de corto plazo. En la jornada previa, la caución a un día alcanzó a operar en el orden del 30%. La tensión expone este dilema y esta administración casi “quirúrgica” que lleva adelante del organismo de mantener suficientes pesos en el sistema para evitar la escalada de tasas, sin generar un exceso de liquidez que se traslade al dólar y por ende a la inflación.
Actividad económica: admite, heterogénea
“Eetamos viendo un proceso de expansión económica y lo más importante es que está siendo liderado por el sector exportador en un marco de equilibrio fiscal y monetario. esto lo hace más sustentable y sostenible en el mediano y largo plazo”, afirmó Bausili con Daniel Artana, titular de Fundación FIEL.
Al mismo tiempo, agregó que si bien la recuperación es heterogénea entre sectores, la eliminación de restricciones permite que aquellas actividades con mejores condiciones de competitividad puedan expandirse con mayor velocidad. Y considera que el resto de los sectores irán en esa dirección, aunque de manera más lenta. “Creemos que el proceso este se va a profundiar y estamos empezando a ver que a los sectores que le van mejor empiezan a tener un impacto en sectores rezagados. Estamos buscando que eso se profundice”, agregó.
El frente cambiario
Otro de los cambios que destacó el Banco Central está vinculado con las cuentas externas. Según su diagnóstico, las preocupaciones que existían durante 2025 por un posible desequilibrio externo comenzaron a perder peso.
“A diferencia de las expectativas hace un año, ya en el segundo trimestre y para lo que se espera para este año vamos a tener un superávit de cuenta corriente y esa preocupación ya no está. Y la nueva dinámica con el sector externo contribuye a anclar expectativas en el régimen cambiario”, señaló.
En ese esquema, el Central volvió a poner el foco en el resultado fiscal como uno de los pilares del programa económico. Y agregó: “ya demostramos que un ajuste de 5 puntos de déficit fiscal, la actividad puede crecer”.
La mejora de las cuentas externas también aparece como un factor relevante para el funcionamiento del esquema cambiario y para la estrategia de acumulación de reservas. Uno de los puntos más destacados, es cuando ratificó que gran parte del stock de utilidades retenidas ya fue distribuido y señaló que espera un panorama más normal para este año y el próximo.
Otro punto, está vinculado a las reservas. En las últimas jornadas, el BCRA viene acumulando un saldo comprador de más de u$s330 millones, una desaceleración en este mes respecto a los previos con un promedio diario de u$s31 millones.
Sobre este punto, la autoridad monetaria aseguró que las compras de divisas superaron las previsiones iniciales del mercado (ya que se superaron los u$s13.000 millones en lo que va del año) y ratificó la continuidad del programa. “No tenemos planes de terminar con el programa de compras en el corto plazo”.
El BCRA y una postura conservadora sobre los créditos en dólares
En las últimas horas, a través de la Comunicación “A” 8467, el organismo oficializó la autorización para que los bancos puedan ampliar los préstamos en dólares bajo determinadas condiciones ampliando el acceso para compañías que no sólo sean exportadores.
En este marco, Santiago Bausili señaló que pese a la flexibilización, no espera que la medida vaya a generar una expansión abrupta del crédito en dólares. “Anticipamos que va a haber un boom? no, para nada. Creemos que es una flexibilidad que todo el sistema financiero conoce el riesgo de descalce y el riesgo de 2001 y nadie está saliendo desbocado”, aseguró.
La expectativa es que comiencen a concretarse operaciones puntuales en sectores capaces de asumir financiamiento en moneda extranjera con un nivel reducido de riesgo. “Lo que vemos es que es probable es que algún tipo de financiación que podría ocurrir con bajisimo riesgo se pueda empezar a dar. Por ejemplo el sector de desarrollos inmobiliarios”, explicó.
Además, desde el Central consideran que la medida podría generar una mejora en las condiciones de financiamiento: “también creemos que es probable que mejore la dinámica competitiva de las tasas de interés”.











