Con el goteo de la coparticipación que no alcanza y las cuentas públicas que no cierran, las provincias podrían encontrar en la Bolsa de Comercio una fuente de financiamiento para capear el temporal, al menos en el corto plazo. Y es que la Comisión Nacional de Valores (CNV) abrió las puertas para que las provincias, municipios y empresas del Estado puedan, a partir de ahora, vender sus cheques en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Hasta el momento, el negocio de venta de cheques de pago diferido estaba acotado a empresas del sector privado, particularmente, a las pequeñas y medianas (pymes).
Sin embargo, con la publicación, ayer, de la Resolución 284 de la CNV, tanto provincias como municipios podrán hacer uso de este instrumento bursátil. Se trata de una alternativa más que atractiva, sobre todo teniendo en cuenta que prácticamente no hay distritos hoy en condiciones de emitir deuda de mediano y largo plazo en el mercado financiero.
De hecho, con la excepción de la Ciudad de Buenos Aires, que colocó recientemente Letras en la plaza local (recaudó unos 500 millones de pesos), no hubo provincias que se aventuraran al mercado de capitales en el último año. Con la crisis internacional, de más está aclarar que la ventana de financiamiento externo está completamente cerrada para cualquier emisor argentino.
Así las cosas, los cheques les darían aire a muchas de las provincias que, en otro momento, supieron solucionar sus rojos de caja mediante la emisión de cuasi monedas, como fueron los Patacones bonaerenses, las Lecop nacionales o las Lecor cordobesas, entre tantas otras especies que circularon en plena crisis de 2001-2002.
Incluso, más de un operador bursátil consultado por LA NACION reconoció en esta iniciativa una alternativa para evitar la emisión de las tan temidas cuasi monedas. Aunque muchos gobernadores lo negaron públicamente, en más de una provincia habrían evaluado en el último tiempo la posibilidad de volver a emitir bonos para cubrir sus necesidades mensuales de financiamiento, como el pago a proveedores y a empleados del sector público.
Con la venia de la Comisión de Valores, no obstante, las administraciones provinciales tendrán ahora la posibilidad de pagarles a sus proveedores con cheques de hasta un año de plazo (es el plazo máximo autorizado), ya que luego en la Bolsa estos podrán descontarlos de manera transparente, como ya sucede con los documentos emitidos por pymes y avalados por alguna sociedad de garantía recíproca.
Los cheques librados por municipios o empresas estatales se vendían, en su mayoría, en "cuevas" financieras, con tasas de descuento mucho más altas que las que podrían llegar a obtenerse en el mercado.
Claro que no todas las provincias cotizarán igual. Según advierten en la city porteña, la tasa de descuento de los cheques dependerá de la situación fiscal de cada una de las provincias o municipios. Los cheques de pago diferido emitidos por empresas privadas se negocian ya en la Bolsa porteña con descuentos que van del 15 al 25 por ciento anual, aproximadamente.









