El comercio electrónico argentino experimentó un aumento del 8,9% en órdenes de compra durante el primer semestre de 2026, pero la facturación creció por debajo de la inflación, evidenciando un ajuste por precios en un mercado cada vez más competitivo.
El comercio electrónico en Argentina atraviesa un escenario de crecimiento en volumen pero con una presión a la baja en los precios. Durante el primer semestre de 2026, la cantidad de órdenes de compra aumentó un 8,9% interanual, mientras que la facturación nominal creció un 26,9%. Sin embargo, este último dato se ubicó por debajo de la inflación del período, que alcanzó el 33,5%, lo que se traduce en una caída real de casi el 17% en el precio por unidad vendida.
Las empresas del sector están priorizando el incremento en la cantidad de productos vendidos para defender su rentabilidad, en lugar de trasladar los aumentos de costos al consumidor. El ticket promedio, si bien creció, lo hizo a la mitad del ritmo inflacionario, y la cantidad de artículos por carrito aumentó de 4,3 a 4,6 unidades. Esto indica una estrategia de venta basada en el volumen y la conversión, con un control de costos más riguroso.
Los hábitos de pago también reflejan una mayor cautela por parte de los consumidores. La transferencia bancaria ganó terreno, alcanzando el 27,2% de las órdenes, mientras que la tarjeta de crédito retrocedió al 46,6%. La preferencia por el pago en una sola cuota se consolidó (67,1%), evidenciando una mayor preocupación por la liquidez inmediata y una tendencia a evitar el financiamiento en cuotas.
El envío gratis, si bien se mantuvo estable en un 46,6% de las órdenes, ha pasado de ser una promoción a un costo de adquisición de clientes, con 5,6 millones de envíos bonificados en el semestre. Por su parte, categorías como Juguetes, Hogar y Deco, y Deportes mostraron un crecimiento significativo en la cantidad de órdenes, impulsadas en parte por la apertura importadora.
Este informe es crucial para inversores y empresarios del sector retail y e-commerce en Argentina, ya que detalla las tendencias de consumo y las estrategias de las empresas para navegar un entorno inflacionario. Es importante vigilar la evolución de los márgenes de ganancia de las empresas, la efectividad de las estrategias de volumen y la adopción de tecnologías como la IA para optimizar operaciones. La dinámica de precios y la capacidad de las empresas para mantener el poder adquisitivo de los consumidores serán factores clave a seguir en los próximos trimestres.









