Argentina ofreció suministrar gas natural desde la provincia de Jujuy hasta la ciudad boliviana de Tupiza, en la frontera del país, a través del gasoducto de Miraflores-La Quiaca, el que se podría utilizar para hacer llegar el importado desde Bolivia a dicha ciudad.
El gasoducto tendrá 95 kilómetros de extensión y permitirá proveer de gas a distintas poblaciones en territorio argentino. Para que pueda llegar a Bolivia, el Gobierno debería hacer un recorrido de 92 kilómetros.
El ministro de Producción de la provincia Jujuy, Hugo Tobchi, detalló que “es un gasoducto de alta presión y se estima que con 6 pulgadas de diámetro y 100 kilos de presión lleve el fluido hasta la hermana República de Bolivia, puntualmente hasta la ciudad de Tupiza”.
La semana pasada, se abrió uno de los sobres de la licitación para el tendido del gasoducto por contrato que sería suscrito el 16 de julio, en donde se estipulará que la construcción demorará ocho meses y que la inversión programada sería de más de US$ 14 millones.









