Para poder seguir importando gas a un precio seis veces mayor que el que se produce en la Argentina", hubo una suba tarifaria "discriminatoria", porque "golpea con mayor dureza a los hogares del Norte Grande (NEA y NOA)".
Especialistas en Energía, entre ellos dos ex secretarios de recientes gobiernos, criticaron la política energética oficial, al advertir que por falta de exploración las reservas de gas y petróleo cayeron a "niveles preocupantes", lo que obligaría en el futuro a su importación para cubrir la demanda interna.
Así se expresaron los ex secretarios de Energía Enrique Devoto y Daniel Montamat, y otros tres expertos, durante una audiencia realizada en el Senado organizada por el Interbloque Federal, que agrupa a legisladores opositores de partidos provinciales y del justicialismo disidente.
Particularmente, fueron mencionadas las provincias del NEA, que pese a contar con un precio subsidiado, continúa pagando la energía cuatro veces más, al no tener provisión de gas natural.
En el marco de la charla hicieron referencia a la falta de inversión que mantiene a la región NEA sin acceso a gas natural pese al proyecto existente de un gasoducto.
Al respecto expresaron que, para poder seguir importando gas a un precio seis veces mayor que el que se produce en la Argentina" hubo una suba de tarifas "discriminatoria", porque "golpea con mayor dureza a los hogares de la región Norte Grande (NOA y NEA), dijeron los especialistas.
Puntualmente, hicieron notar que por el servicio eléctrico en Capital y el Gran Buenos Aires se paga la mitad que en las provincias del Centro o del Norte Grande.
Los expositores señalaron que los últimos aumentos de tarifas del gas tienen motivos “fiscalistas” y no redistributivos, y que las reservas de gas y petróleo en la Argentina son preocupantes y que la actual política desalienta las inversiones.
La energía requiere una política de Estado de mediano y largo plazo. Por ello, debemos trabajar en lograr un acuerdo entre todos los partidos políticos que tengan representación parlamentaria para diseñar una política energética con previsibilidad y garantías de crecimiento sostenido".
A su turno, el ex secretario de Energía Devoto, quien ejerció ese cargo entre 2002 y 2003, resaltó que "la situación del gas natural es muy delicada", pues "las reservas hoy existentes sólo alcanzan para cubrir la demanda para los próximos seis o siete años".
Explicó que esta situación se debe a la caída en la exploración, pues "mientras en 1993-1995 se exploraban 138 pozos al año, en 2008 descendieron a 39".
A su vez, Montamat, quien ocupó el mismo cargo durante la presidencia de Fernando de la Rúa (1999-2000), sostuvo que mientras el Estado paga 1,62 dólares el millón de BTU el gas que se produce en las cuencas de la Argentina, lo compró durante el primer trimestre de este año seis veces más caro a Bolivia, a 7,84 dólares.
Otro aspecto que se debatió es el del gas envasado en garrafa, que emplean las familias más humildes, y que es cuatro veces más caro que el gas natural, pese al subsidio oficial que fija el precio de la garrafa social a 16 pesos, cuando antes era seis veces más caro.
Por su parte, el ingeniero químico Juan Rosbaco, especializado en Economía y Producción de Petróleo y Gas Natural, dijo que desde fines de los 90, luego de la privatización de YPF, y por falta de políticas de protección del empresariado nacional, fueron desapareciendo de escena las compañías argentinas.
Sostuvo que, en su reemplazo, aparecieron empresas multinacionales que –ante las ventajas competitivas que ofrecieron países como Libia o Venezuela-, mermaron las actividades de exploración en nuestro país.
De este modo, el nivel de reservas y producción fue cayendo, mientras el consumo se incrementó en forma notable.
"El panorama es desalentador por lo que el país pasará a ser un importador de hidrocarburos en un breve lapso", agregó Rosbaco, quien propuso "incentivar la producción nacional pagando un precio más razonable el gas en la Argentina, en relación con el importado".









