La Argentina cuenta hoy con 26.142 depósitos minerales identificados y registrados oficialmente en todo el territorio nacional. Sin embargo, detrás de esa cifra aparece un dato que abre una dimensión mucho más amplia para el sector: apenas alrededor del 20% del territorio con potencial geológico fue explorado en profundidad. Dicho de otro modo, cuatro quintas partes del potencial minero argentino todavía permanecen prácticamente desconocidas.
Los datos surgen del Informe Anual 2025 de la Base de Datos de Yacimientos de la República Argentina (BDYRA), elaborado por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y a que accedió Energy Report, una herramienta estratégica creada para sistematizar y actualizar el inventario nacional de recursos minerales. La base se desarrolla en cumplimiento de la Ley 24.224, que asigna al Estado nacional la responsabilidad de realizar el levantamiento geológico y temático del territorio argentino.
El informe consolida un universo de 26.142 registros individuales, que contienen ubicación geográfica, sustancias asociadas y acceso a fichas técnicas específicas. En el informe de 109 páginas se los identifica mediante el código DEPNO.
El análisis de la BDYRA muestra una fuerte presencia de depósitos polimetálicos en el país, donde un mismo yacimiento puede combinar oro (Au), plata (Ag), cobre (Cu), zinc (Zn), plomo (Pb), hierro (Fe) y litio (Li), entre otras sustancias. Al analizarlo, se desprende que el índice del SEGEMAR evidencia una repetición sistemática de asociaciones como Au-Ag-Cu, Pb-Zn-Ag y Cu-Pb-Zn, reflejando la diversidad geológica nacional y el potencial de explotación simultánea de distintos minerales estratégicos.
La metodología de la base considera cada depósito como una unidad georreferenciada única, aunque una misma ocurrencia mineral puede integrar múltiples sustancias. Pero el verdadero interrogante no está en lo que ya se conoce, sino en lo que todavía permanece oculto.
Durante una exposición en la Expo Internacional San Juan Minera, el presidente de GEMERA, Michael Meding, aseguró que la Argentina registra una densidad exploratoria inferior a una cuarta parte de la de Chile. “Argentina tiene una densidad de exploración que es menos de una cuarta parte de Chile. Eso significa que no sabemos prácticamente nada de lo que hay en nuestro territorio”, señaló.
Mientras Chile alcanza entre 15 y 20 metros perforados por kilómetro cuadrado y Perú entre 10 y 15 metros, Argentina apenas llega a entre 3 y 5 metros. La comparación resulta significativa porque los grandes descubrimientos mineros que hoy impulsan las expectativas del sector son relativamente recientes. Proyectos como Los Azules, Josemaría o Filo del Sol aparecieron décadas después del inicio de campañas exploratorias y muestran que aún existe un enorme potencial por descubrir. Como explicó Meding: “La exploración es sembrar la semilla de la futura riqueza”.
Cómo funciona la base que reúne los yacimientos del país
SEGEMAR explica que la BDYRA se utiliza para producir cartas minero-metalogenéticas, mapas de minerales industriales y evaluaciones de potencial geológico. La actualización es permanente y puede incorporar nuevas localizaciones, correcciones geográficas o eliminación de registros duplicados.
Incluso durante la actualización 2025 se produjo una depuración importante de información:
- Depósitos registrados diciembre 2024: 3.663
- Depósitos registrados noviembre 2025: 3.508
- Registros actualizados durante el período: 3.870
La disminución no respondió a pérdida de recursos sino a un proceso de control de calidad y eliminación de duplicaciones.
Las sustancias que aparecen en los 26.142 depósitos
El inventario nacional reúne una enorme diversidad de recursos minerales metalíferos e industriales. Entre las sustancias relevadas aparecen:
- Oro (Au)
- Plata (Ag)
- Cobre (Cu)
- Zinc (Zn)
- Plomo (Pb)
- Hierro (Fe)
- Litio
- Molibdeno (Mo)
- Wolframio (W)
- Baritina
- Fluorita
- Tierras raras
- Caolín
- Mármol
- Arena
- Arcillas
- Sales de sodio
- Sal
- Grava
- Ágata
- Albita
El índice muestra la coexistencia de minerales críticos para la transición energética con recursos industriales tradicionales utilizados en construcción, infraestructura y manufactura.
Quiénes hicieron el informe anual 2025
El informe también pone de manifiesto el trabajo técnico detrás de la construcción y actualización de la BDYRA. La tarea es realizada por un equipo multidisciplinario del SEGEMAR que distribuye responsabilidades por regiones y especialidades mineras. La coordinación general y la gestión de minerales industriales están a cargo de Pablo Johanis, mientras que Federico Ferpozzi administra el sistema SIGAM y la publicación de la base.
A su vez, especialistas realizan el seguimiento geológico por regiones: Nicolás Larcher trabaja sobre Jujuy, Salta y Catamarca; Diego Rodríguez en San Juan y La Rioja; Ignacio Hernando en Río Negro, Neuquén y La Pampa; Juan Manuel Turra en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut; Rosana Varas en Córdoba, Tucumán y Santiago del Estero; y Facundo Cecenarro en Mendoza y San Luis.
El esquema se complementa con proyectos especiales liderados por Franco Peñaranda y con el trabajo específico sobre minerales industriales desarrollado por Pablo Juárez.
El cuello de botella: multiplicar la exploración
Para Meding, el principal desafío ya no pasa únicamente por los proyectos en producción sino por acelerar la inversión exploratoria.
Actualmente Argentina destina alrededor de u$s400 millones anuales a exploración, pero según estimaciones del sector ese monto debería multiplicarse entre tres y cinco veces. “Deberíamos esperar inversiones en exploración por encima de los u$s1.000 millones anuales para darle verdadero impulso al sector”, sostuvo.
El dato adquiere relevancia si se considera que un descubrimiento minero puede tardar décadas en convertirse en una operación productiva. El caso de Los Azules es ilustrativo: fue descubierto en 1998 y su puesta en marcha se proyecta recién para 2029 o 2030, un período cercano a los 32 años.










