El Jefe de Macroeconomía del Banco de la Provincia de Buenos Aires, Matías Rajnerman, comentó que “la suba de las naftas ocurrió en las últimas dos semanas, pero como los datos de inflación se miden promedio contra promedio, no va a pegar todo en marzo“.
El dólar y las tasas
Buteler comentó que durante abril tendría que “hacerse más fuerte” la liquidación de la cosecha gruesa, pero “también muchos del campo que cobran terminan dolarizándose”, en un contexto en que “el dólar está en un valor bastante bastante bajo”. Por ese motivo, afirmó que la divisa debería “mantenerse estable sin ningún tipo de inconveniente”. Y sumó: “No lo veo que siga bajando en términos nominales“.
Machado también mencionó el factor estacional de la liquidación del agro y mencionó que se viene de “muchos meses de posiciones armadas en pesos”, por lo que argumentó que “por el lado financiero algún ajuste del tipo de cambio es probable”, con “un dólar subiendo $50-$80 pesos en el mes” más que “bajando de los niveles en los que ya está, que son mínimos del año”.
Rajnerman comentó que “el tipo de cambio debería en abril mantenerse estable, ya que hay más ingresos de dólares por exportaciones y hay a priori una economía relativamente planchada”. Y sumó una variable extra: “La clave va a ser que no se empiece a hablar con más temor de dónde va a salir la plata para pagar la deuda, no tanto de los vencimientos de los Bopreales de este año, pero sí los del año que viene”.
En cuánto a las tasas, Buteler sostuvo que “para el inversor ya han bajado” e incluso afirmó que “ya son negativas”. Pero destacó que “lo que falta realmente es que baje la tasa para quien quiera tomar un crédito, sobre todo para el consumo”.
“Es positivo que hayan liberado encajes, eso debería ayudar a que bajen un poco, pero falta un movimiento importante por parte de los bancos de hacer bajar la tasa un poco más agresivamente”, enfatizó Buteler, que también mencionó que “la mora subiendo de la forma en que sube claramente es un problema a la hora también de bajar los costos de un crédito”.
En consonancia, Rajnerman adhirió a que el alivio a los encajes “debería tender un poco a flexibilizar la oferta de pesos para el crédito”. También agregó que un “aumento de las exportaciones es un aumento de la demanda de pesos, si es que esas exportaciones se liquidan“.
Y planteó: “El tema es si eso se va a traducir en los créditos a las familias o a las empresas. Creo que en los adelantos ya va a empezar a pegar eso, pero para los préstamos personales soy más escéptico“.
Por su parte, Machado proyecta unas tasas “ajustando un poco para arriba” durante abril. Y desarrolló: “Me parece que la volatilidad de tasas puede estar, sobre todo en un marco donde las entidades financieras están nuevamente cargándose mucho de bonos y quedándose con menos liquidez“.












