El aumento del combustible es uno de los factores que más rápidamente se trasladan al precio de los pasajes. En promedio, el jet fuel puede representar entre el 25% y el 35% de los costos operativos de una aerolínea, por lo que variaciones bruscas en el precio del petróleo suelen derivar en ajustes tarifarios o en la aplicación de recargos temporales.
Hasta ayer, tanto Aerolíneas Argentinas como Flybondi y JetSmart, ante la consulta de Ámbito, explicaron que estaban monitoreando la situación para ver qué medidas adoptar. La decisión de Aerolíneas Argentinas, que lidera el mercado doméstico, podría acelerar la aplicación de medidas similares en las otras compañías.








