A grandes rasgos, la iniciativa también establece un esquema de sanciones graduadas según la gravedad del delito y medidas alternativas a la prisión, como servicios comunitarios, programas educativos, reparación del daño y tratamiento psicológico.
Así las cosas, el oficialismo se garantizó el acompañamiento del PRO y de varias fuerzas provinciales. Al mismo tiempo, se da por descontado que un sector de Unión por la Patria, puntualmente el que se referencia en Sergio Massa, también acompañe el texto. Es que la baja de edad de imputabilidad es una de las banderas del Frente Renovador.
Salvo algún imprevisto, entonces, se da por descontado que el jueves La Libertad Avanza se anote un triunfo: la aprobación de la medida reflotada por Bullrich. Luego, esta deberá pasar por el Senado para su sanción definitiva.
Reforma Laboral: siguen las negociaciones
Mientras que para el Régimen Penal Juvenil el panorama es auspicioso, hay dudas en torno a qué puede pasar con la “modernización laboral”. Bullrich, quien se puso las negociaciones al hombro –dejando afuera a la Cámara de Diputados– aseguró días atrás que su objetivo es tener “todo cocinado” el martes por la tarde. Es decir, un día antes de la sesión en la que se votará el proyecto en el recinto.
El texto que se someterá a votación es una incógnita. La propia Bullrich se encargó de decir que no difundirán los cambios introducidos en el dictamen hasta el momento de la votación, para no empantanar las negociaciones. En especial, las que lleva adelante el ministro del Interior, Diego Santilli, con los gobernadores. Estos últimos cobraron un rol protagónico pero no por la letra chica de la reforma laboral per se, sino por el capítulo fiscal que ésta incluye. Puntualmente por la baja de Ganancias para empresas, un impuesto coparticipable que, de mermar su recaudación, impactará de lleno en las arcas provinciales.
Ese artículo se volvió decisivo. Y hasta desplazó del centro del debate por otros puntos de la ley, como la implementación de los bancos de hora, la habilitación del pago de sueldo en especie, el tope a las indemnizaciones y la posibilidad de fraccionar las vacaciones. ¿El Gobierno accederá a los reclamos de la oposición? ¿Dejará el capítulo tal cual está y que, en todo caso, se caiga en el recinto? Una de las apuestas de La Libertad Avanza es dejar en evidencia a los gobernadores por “no querer bajar impuestos”.
Como fuere, también hay dudas en torno al Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Se trata de un fondo que se alimentaría de los aportes patronales, en detrimento de la Anses, para financiar las indemnizaciones sin causa. La UCR planteó que se establezca una diferenciación de su uso entre pequeñas y grandes empresas. Habrá que ver si los gremios también logran desactivar algunos de los puntos de la ley, en especial, aquellos que atentan contra su financiamiento. Por lo pronto, se preparan para movilizarse en las inmediaciones del Congreso el día de la votación.
El momento de la verdad será el miércoles, cuando se celebre la sesión, que la vicepresidenta Victoria Villarruel convocó para las 11. El Gobierno está confiado en que la ley, al menos en general, recibirá media sanción y será girada a Diputados para su sanción definitiva.










