La cantidad de desocupados en la Argentina aumentará 30% este año y, de esta manera, 363.900 personas se quedarán sin empleo, según las proyecciones que brindó el Índice Laboral de América Latina (ILAM) presentado el martes por la consultora Adecco y el Centro de Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella. Con la crisis golpeando en todos los países del mundo y el titular de la Confederación General del Trabajo, Hugo Moyano, pidiéndole audiencia a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para tratar su impacto en el nivel de empleo, el ILAM cobra especial relevancia.
El indicador toma en cuenta los mercados laborales de la Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México que reúnen al 70% de la población y el 80% del Producto Bruto Interno (PBI) de la región. Para ello se analizan cuatro dimensiones: la ocupación, el desempleo, la apertura (relacionado con la inclusión de las mujeres al trabajo) y la dinámica.
“El 2008 fue un año difícil para la Argentina debido, en parte, a la crisis internacional y también a errores propios. Esto se reflejó en una desaceleración de la actividad económica y en un deterioro de expectativas, panorama que se acentuó en la segunda mitad del año”, explicó el investigador del CIF Martín González Rozada.
“Estos y otros factores se ven reflejados en la caída que sufrió el Indice Laboral de América latina para la Argentina durante el año pasado”, agregó Rozada.
Según las proyecciones del CIF, en el 2009 el mercado laboral argentino tendrá un funcionamiento malo -es decir, cuando hay problemas significativos en al menos dos dimensiones- tras haber registrado uno regular durante el 2008.
“La situación para 2009 no es alentadora. Esperamos que durante el segundo semestre del año se profundice la recesión en la que ingresó el país en el último trimestre del 2008 y se produzca una caída en el empleo y aumento del desempleo”, determinó el investigador del CIF.
En particular, se espera que este año “en un escenario moderado” el desempleo aumente 2,32% puntos alcanzando una tasa de 9,88% y una caída “significativa” en el nivel de ocupación que bajará al 51,28% de la población, situación que no se veía desde el 2004.
Otra de las variantes que impacta negativamente es la menor generación de empleo y “el desequilibrio entre la suba del salario real y la productividad” que se registra en el país.
“La foto no está tan mal pero el problema viene en la dinámica”, aseguró el director del CIF, Guido Sandleris.
Según indica el informe, ya durante el cuarto trimestre de 2008 el índice de la Argentina sufrió una caída de 4,9% frente al trimestre anterior y tuvo una merma interanual de 11,7%, alcanzando los 52,2 puntos.
Siguiendo la misma tendencia, durante el 2009 el indicador sufrirá una merma aún mayor y se situará en 38,1 puntos, muy por debajo de la media de la región que tendrá un descenso pero que alcanzará los 52,12 puntos.
Dificultades en la medición
Durante la presentación, Rozada explicó que los pronósticos para el último trimestre del 2009 “pueden no reflejarse en las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)”, que son los datos que se utilizan para realizar el indicador.
“Probablemente los números oficiales no muestren una caída del empleo y un aumento de la desocupación porque va haber más filtros en los indicadores de actividad”, opinó Rozada.
Si este escenario se realiza, los especialistas afirmaron que “analizarán como continuar” con la elaboración del indicador.
Pronósticos regionales
Según detalla el CIF, la situación del mercado laboral de America latina sufrirá un retroceso impulsado principalmente por el bajo rendimiento de la Argentina que llevará la ponderación del indicador de “buena” (en el último trimestre del 2008) a “regular” a fines del 2009.
“Se espera que el ILAM continúe disminuyendo durante el 2009, reafirmando la tendencia iniciada en el segundo trimestre del 2008. El ILAM alcanzaría un valor de 52,12 puntos en el cuarto trimestre de 2009, lo que representaría una baja de 7,3% respecto del actual trimestre”, precisa el documento.
Bajo esta visión, 946.200 personas pasarían a engrosar la nomina de desocupados. En este escenario Brasil pasaría de una situación “muy buena” a una “buena” mientras que México (buena), Colombia (regular) y Chile (regular) permanecerán estables.








