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Ser testigo de la asunción de Obama puede costar hasta u$s 7.200

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Aunque en los últimos tiempos la economía norteamericana sufrió la intervención oficial, la obamamanía que acecha a los Estados Unidos sigue las reglas del mercado y se convirtió en los últimos días en el único negocio que escapa a la recesión en ese país. A medida que se acerca el martes 20, día del cambio de mando entre el saliente George W. Bush y el presidente electo, Barack Obama, aumenta la demanda –y con ella el precio– de todo lo relacionado con el afroamericano candidato demócrata, desde la venta de souvenirs hasta los alquileres en las adyacencias del Salón Oval.

La tendencia la sufrirán los bolsillos de cualquier argentino que quiera visitar las tierras del Tío Sam para acompañar la llegada al poder del primer candidato negro en la nación más importante del planeta. Quien despegue desde Ezeiza para aterrizar en Washington –los pasajes de las líneas aéreas en esa ruta están agotados– gastará más de u$s 7.200 en estas latitudes para ser testigo de la asunción.

En tierras del Norte parecen haber tomado la receta del llamado “oportunismo criollo”. Se espera que unos 2 millones de personas colmen Washington para ver de cerca el cambio de mando. Se trata de un número muy por encima de las 240.000 entradas que se distribuyeron entre miembros del Congreso. Los pases son gratuitos pero, al mejor estilo de un River–Boca argentino, ya comenzó la reventa en el sitio de subastas EBAY, donde se cobran hasta u$s 1500 por un boleto.

Los paladares menos ambiciosos podrán encontrar consuelo si asisten a uno de los 10 bailes oficiales del cambio de mando, de los cuales se espera que Obama asista a dos. Los boletos también se venden en eBay y rondan los u$s 150 la pareja.

En el caso de que haya conseguido una entrada para la ceremonia de asunción, deberá desembolsar de inmediato otros u$s 2400 en el pasaje de avión, según la tarifa de American Airlines. Esa tarea es compleja: por la asunción de Obama, la demanda triplica estos días la oferta aérea, con una gran cantidad de pedidos de urgencia, muchos de ellos de periodistas. Y la escasez de asientos más que duplicó el valor de una plaza (antes era de u$s 1.100).

La lista continúa. Un hotel estándar cobra u$s 600 la noche según el sitio Smartmoney.com, pero sólo admite reservas por cuatro días, lo que eleva la tarifa hasta u$s 2.400. En algunos casos, el valor de las reservas se multiplicó entre este fin de semana y el próximo.

La misma lógica siguieron las agencias de autos. Hasta hace poco, el alquiler de un sedán rondaba los u$s 110 con un tiempo mínimo de dos horas, pero el enroque presidencial llevó las tarifas hasta los u$s 780.

Los fanáticos gasoleros podrán recurrir a la alternativa tecnológica: como el mismo Obama mencionó, su ceremonia de toma de mando será accesible mediante alertas de teléfonos celulares, coberturas en vivo por televisión y transmisión de conciertos.

Fuente: El Cronista

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