LOS QUE SÍ
La respuesta está a la vista: la pirámide socioeconómica de los argentinos delata que hay cerca de 2 millones de millonarios. A esta cifra hay que agregarle otro millón o más de los pertenecientes a la denominada “clase media alta”; aquellos que con sus ingresos mantienen un modo de vida sin sobresaltos y les “queda un resto” para hacer al menos un viaje al exterior por año.
Lo cierto es que hoy, en el contexto actual, viajar al exterior con un dólar de casi $800 resulta una misión imposible para todos aquellos que cobran un sueldo en pesos y con esa moneda están obligados a comprar dólares.
Tomemos un ejemplo: una pareja tiene que disponer actualmente de más de 3 millones de pesos para viajar una semana a la Rivera Maya. Si tenemos en cuenta el gasto en necesidades básicas como alquiler de vivienda, servicios, expensas, compras de supermercado, etc., ni hablar si se trata de un matrimonio con hijos en edad de colegio o universidad, gastos en seguros y combustible del auto, y todo lo indispensable para vivir, en un país donde la inflación no tiene límites, hoy proyectar un viaje resultaría imposible.
En otro momento viajar a Brasil era una opción que ya no lo es. Por ejemplo, un hotel All Inclusive con aéreos y traslados cuesta lo mismo que ir al Caribe. Lejos parecen haber quedado los años gloriosos para los viajeros argentinos; con acceso al crédito de hasta 18 cuotas sin interés (se pagaba solo el 1.50% de “gastos de gestión”) y la libre compra de divisas.
Además del pago en cuotas, era posible dividir el gasto en pagos parciales con una inflación baja.
La opción pasa a ser la Argentina. Para aquellos que deciden recorrer el país, el Previaje fue y es de gran ayuda. Las altas tarifas -algunas dolarizadas- en hoteles, autos de alquiler y servicios, complica el panorama para aquellos que viajan por fuera de este programa.
Esperemos que, en un tiempo no muy lejano, los cientos de miles de argentinos que hoy no tienen la posibilidad de viajar puedan hacerlo nuevamente, o por primera vez, con nuevas variantes económicas y sueldos que permitan el ahorro y se pueda recurrir nuevamente al crédito.
Que los jóvenes que viajen lo hagan por placer y no buscando un porvenir mejor en otros países, por la falta de oportunidades en la Argentina. Es un deseo de todos.
Fuente: Ámbito
LOS QUE NO
AQUELLOS AÑOS DORADOS









