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Las obras para el NEA-NOA dependen del arreglo con los fondos buitre

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Las provincias del norte del país considerán fundamental que se resuelva el conflicto para un normal desarrollo del prometedor plan de Macri.

El Plan Belgrano es la promesa electoral más ambiciosa que hizo Mauricio Macri durante su campaña y luego de los primeros dos meses de gestión no termina de arrancar.

El presidente siente la responsabilidad de cumplir con la palabra de invertir 50 mil millones de pesos en cuatro años para un “Fondo de Reparación Histórica” del Norte Grande (NEA-NOA), ahora denominado Plan Belgrano.

Desde hace meses, en el Gobierno repiten que además conseguirán inversiones en infraestructura por 16 mil millones de dólares en diez años.

Todo el Norte Grande espera como el agua que se resuelva el conflicto con los holdouts para que empiece a entrar la plata de la deuda y se ponga en marcha el plan de infraestructura.

El propio ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, reconoció el mes pasado que el conflicto con los holdouts era un “obstáculo que recibimos y que nos impide avanzar en cosas fundamentales como el Plan Belgrano y programas de infraestructura”.

Las promesas de obras de infraestructura para el Norte Grande comenzaron en la era menemista, pero por distintas razones quedaron a medio camino. Durante el kirchnerismo se avanzó en algunas obras, y se priorizó la visión electoralista entregando subsidios a los sectores más necesitados. El caso de Milagro Salas es un ejemplo.

Ahora, con la llegada del macrismo la promesa el NEA-NOA renueva sus esperanzas de contras con mayores obras de infraestructuras para resolver las asimetrías que la condenan al atraso desde hace décadas

 

Fuente: Region Norte Grande

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