Los empresarios argentinos Hugo Jinkis, Alejandro Burzaco y Mariano Jinkis quedaron imputados por la Justicia de los Estados Unidos luego de que cerca de las 6 de la mañana de Suiza realizara un allanamiento en la sede de la FIFA en el marco de una mega causa por corrupción que salpica la asignación de las sedes de los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022.
Los tres argentinos involucrados tienen cargos en el departamento de marketing deportivo del máximo organismo del fútbol mundial y están acusados de pagar 150 millones de dólares en sobornos y comisiones ilegales para obtener medios de comunicación y los derechos de comercialización lucrativa para los torneos internacionales de fútbol, según publicó Infobae.
Alejandro Burzaco es presidente de Torneos y Competencias (TyC). El empresario, hermano de Eugenio Burzaco (jefe de la Policía Metropolitana), mantuvo siempre una excelente relación con el fallecido ex presidente de la AFA, Julio Grondona, incluso en 2009 cuando el mandatario apoyó la intervención del gobierno nacional en 2009 para quedarse con los derechos del fútbol.
Hugo Jinkis es propietario de la empresa Full Play, la que tiene los derechos de TV de la mayoría de las selecciones de Sudamérica y algunas de la Concacaf. La firma, dedicada al marketing deportivo, tiene a cargo para esta parte del continente eventos tales como las Eliminatorias Sudamericanas, la Copa América de Chile 2015 y el Sudamericano Sub 17 que se jugará en Paraguay.
Mariano Jinkis, hermano de Hugo, es el vicepresidente de Full Play. Fue él quien en 2004 negoció la polémica concesión que la Federación Ecuatoriana de Fútbol hizo de los derechos de su liga a la empresa argentina. Entonces, el ejecutivo celebraba el acuerdo de la siguiente manera: “Nos sentimos partícipes de la clasificación de Ecuador al Mundial 2006”.









